Un año después de su estrepitosa salida de la realeza británica y su partida a California, Meghan Markle y el príncipe Enrique pintaron en una entrevista con Oprah Winfrey un sombrío retrato de la monarquía británica.

El domingo 7 de marzo, con lágrimas en los ojos, Meghan dijo haberse sentido tan infeliz durante su vida en palacio que llegó a pensar en el suicidio.


Y aseguró que cuando dijo a la familia real que estaba sufriendo por la agresiva cobertura de los medios sensacionalistas británicos y necesitaba ayuda psicológica, le contestaron “que no sería bueno para la institución”.

Los británicos se mostraron divididos ante estas acusaciones, principalmente en función de la edad.

Según un sondeo realizado a más de 4.600 personas por YouGov, el apoyo a los duques de Sussex es más fuerte entre los jóvenes de 18 a 24 años (48%) que entre los mayores de 65 (9%). Estos últimos están en un 55% a favor de la familia real, frente al 15% de los más jóvenes.

Asimismo, el 61% de los jóvenes consideró que Enrique y Meghan no recibieron un trato justo de la familia real, frente al 15% de los mayores de 65 años.

La entrevista fue mejor recibida en Estados Unidos, donde incluso la Casa Blanca saludó la “valentía” de Enrique y Meghan al “hablar de sus propias luchas con la salud mental y relatar su historia personal”. (I)