Cerca de mil millones de personas tienen un trastorno mental y cualquier persona, en cualquier lugar, puede verse afectada, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Además, el 90% de los jóvenes han notificado un aumento de la ansiedad mental durante la pandemia; más de mil millones de estudiantes de casi todos los países se han visto afectados por el cierre de escuelas; el 80% de las jóvenes están preocupadas por su futuro; y a escala mundial, uno de cada seis jóvenes ha perdido el trabajo durante la pandemia (véanse las recomendaciones de las Big 6 en Young People Championing Post-Pandemic Futures: Policy Recommendations from the Big 6 Youth Organizations).

Son cifras alarmantes, que afectan a las personas de todas las edades y estatus social. Uno de ellos es el actor canadiense Ryan Reynolds, quien nuevamente confesó hace pocos días, durante el Mes de Concienciación sobre la Salud Mental, que sufre de ansiedad. Sí, detrás de las bromas y risas, la estrella de Deadpool vive con esa realidad. No es la primera vez que lo dice. En 2018, en The New York Times, el actor arrojó aún más luces sobre lo que ha experimentado al vivir con su condición de salud mental y cómo se enfrenta a su a veces devastador control. “Tengo ansiedad. Siempre la he tenido. No importa si estoy alegre; me pongo ansioso hasta por eso y he estado en las profundidades más extremas, lo cual no es divertido”.

Pero Reynolds no está solo. Aproximadamente el 18,1% de los adultos en los EE. UU., 40 millones de personas, vive con un trastorno de ansiedad, según la Asociación Estadounidense de Ansiedad y Depresión. La organización informa que es la forma más común de enfermedad mental en el país. Aunque los episodios ocasionales de ansiedad son una parte normal del ser humano, la Clínica Mayo señala que “las personas con trastornos de ansiedad con frecuencia tienen una preocupación y un miedo intensos, excesivos y persistentes acerca de las situaciones cotidianas”.

En una entrevista, el actor reveló que tiene dificultades para sobrellevar su vida familiar, pues sus múltiples tareas lo hacen “enfermar” por compartir con su esposa y dos hijas. “Simplemente no tengo suficiente tiempo para encargarme de todo y acabo sufriendo ansiedad”, dijo.

Ansiedad y depresión: ¿pueden causar problemas de memoria?

En Instagram posteó una emotiva publicación sobre su batalla contra la ansiedad, y el actor Hugh Jackman mostró su apoyo a la estrella de Deadpool. La nota dice: “Mayo es el Mes de la Concientización sobre la Salud Mental” y, para ayudar a crear conciencia, compartió que se retrasa en publicar el mensaje porque se programa demasiado, lo que se debe a su ansiedad. Luego escribe: “A todos aquellos como yo que se sobrecargan, piensan demasiado, trabajan demasiado, se preocupan demasiado y sobre todo, sepan que no están solos. No hablamos lo suficiente sobre salud mental y no hacemos lo suficiente para desestigmatizar hablar de ello”. En respuesta, Jackman mostró su apoyo al comentar: “Amigo, tu honestidad no solo es valiente, sino que estoy seguro de que ayudará a innumerables personas que también luchan con la ansiedad. ¡Bien por ti!”.

El actor y su esposa Blake Lively. Foto: Facebook.

Reynolds, de 44 años, cree que su ansiedad proviene, al menos en parte, de su infancia en Vancouver, Canadá. “Nuestro padre era duro”, le dijo a Variety en 2016: “No fue fácil con nadie. Y tampoco fue fácil consigo mismo. Creo que la ansiedad podría haber comenzado allí, tratando de encontrar formas de controlar a los demás o tratando de controlarme a mí mismo. En ese momento, nunca lo reconocí, era solo un niño nervioso”. Como adulto, dijo que su ansiedad se ha manifestado de muchas maneras. Solía despertarse en la oscuridad de la noche, presa de un pánico irracional por su futuro. Cuando protagonizó la comedia de situación de ABC Two Guys, a Girl and a Pizza Place, solía provocar a la audiencia del estudio en vivo, no para relajar desinteresadamente a los fanáticos, sino para reenfocar “la energía de solo quiero vomitar”, confesó a The New York Times.

El actor ha confesado también que se automedicaba cuando tenía poco más de 20 años como un intento de evitar los síntomas asociados con la ansiedad, diciendo: “Estaba de fiesta y solo trataba de desaparecer de alguna manera”. Incluso después de décadas de ser famoso, la ansiedad del actor le provoca un tipo único de pavor antes de las entrevistas y las apariciones en programas de entrevistas. Emular la presencia sardónica de Deadpool en el escenario lo ayudó a sentirse un poco más cómodo. Reynolds también usa una aplicación de meditación, Headspace, para mantener la calma y, después de años de vivir con ansiedad, se recuerda con confianza antes de las apariencias que los horribles sentimientos pronto pasarán.

La ansiedad de cada persona es diferente, por lo que no existe un enfoque de tratamiento único para todos. En el portal de la Clínica Mayo se detallan algunos consejos para quienes viven con sus efectos: participe en actividades que disfrute, evite las drogas o el alcohol (que pueden empeorar los síntomas) y considere pedir ayuda a un especialista.

Otras estrellas, entre ellas, Emma Stone, Kristen Bell, Rachel Bloom, Jesse Eisenberg, Ariana Grande, han confesado sufrir este trastorno.