La actriz australiana Ruby Rose aseguró públicamente que fue víctima de una agresión sexual por parte de la cantante estadounidense Katy Perry en una discoteca de Melbourne hace aproximadamente veinte años, una acusación que fue negada de forma categórica por el representante de la artista, quien calificó las declaraciones como “mentiras peligrosas e imprudentes”.
Rose relató este lunes, 13 de abril, en su cuenta de Threads que el episodio ocurrió cuando tenía poco más de 20 años. Según su testimonio, se encontraba descansando sobre el regazo de su mejor amiga cuando Perry se acercó.
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“Se agachó, se bajó la ropa interior y me restregó su asquerosa vagina en la cara hasta que abrí los ojos de golpe y vomité a chorros sobre ella”, explicó la actriz, conocida por sus trabajos en series como Orange is the new black y Batwoman.
La actriz también indicó que en su momento contó lo ocurrido, pero que lo presentó de otra manera. “Después vomité sobre ella, conté la historia públicamente, pero la cambié a una ‘graciosa anécdota de borracha’ porque no sabía cómo manejarlo de otra manera”, señaló. Asimismo, reconoció que posteriormente Perry la ayudó a obtener su visado estadounidense.
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Tras la difusión de estas declaraciones, el representante de la cantante respondió mediante un comunicado en el que rechazó las acusaciones y sostuvo que Rose “tiene un historial bien documentado de hacer graves acusaciones públicas en las redes sociales contra varias personas, acusaciones que han sido negadas repetidamente por los implicados”.
Rose, por su parte, aclaró que su motivación es personal y no busca validación externa: no necesita que la gente le crea, sino “sacarlo” de su cuerpo. “Me ha costado casi dos décadas decir esto públicamente. Estoy muy agradecida de haber llegado a tener la oportunidad de alzar la voz, pero esto demuestra el gran impacto que tienen el trauma y la agresión sexual”, expresó. (I)