El festival internacional de creatividad Cannes Lions es el evento global de marketing y publicidad más grande del mundo. Cada año reúne a más de 11.000 delegados de 90 países y recibe cerca de 30.000 trabajos de cientos de agencias. Durante siete días, este encuentro se convierte en el epicentro de la creatividad, donde se premian las ideas que impulsan el progreso y marcan el rumbo de las marcas frente a los desafíos del futuro.

En este escenario, la participación de Pipo Morano, director creativo ejecutivo nacional de Maruri, refleja el posicionamiento que ha alcanzado Ecuador dentro de la industria. Tras la crisis argentina de 2001, llegó al país en busca de oportunidades, pero a los pocos meses se quedó sin empleo. Fue entonces cuando, con apenas cinco dólares en el bolsillo, decidió apostar por una idea que cambiaría su rumbo: “Las buenas ideas están en la calle. No las busques… Llámalas”. Con ese mensaje escrito en una cartulina, se paró frente a tres agencias sin plan alternativo. Ese mismo día consiguió trabajo.

Desde entonces, asegura que entendió una regla clave: “Hay que hacerles caso a las ideas”. Esa filosofía ha marcado su forma de entender la creatividad, basada en la acción y en la capacidad de ejecutar sin frenos. Para Morano, muchas ideas se pierden en el camino por dudas o excusas, y ahí es donde se genera la diferencia entre imaginar y concretar.

Su participación como jurado en la categoría Creative Data Lions también evidencia cómo la industria ha evolucionado hacia una creatividad cada vez más conectada con la información. En este contexto, sostiene que hoy las ideas más potentes no solo se inspiran en datos, sino que existen gracias a ellos, integrando estrategia y creatividad en propuestas relevantes. A su criterio, el foco está en reconocer proyectos donde los datos “no son un complemento, sino la base misma de la idea”.

Desde su experiencia, Latinoamérica (y especialmente Ecuador) vive un momento de crecimiento sostenido en la industria creativa. Más allá del talento, plantea una reflexión directa: “Oportunidades hay. Talento también. La verdadera pregunta es ‘¿Cuánta hambre de gloria tenemos?’”.

Bajo esa premisa, destaca que el posicionamiento del país no es producto de la casualidad, sino de la constancia y el trabajo. La obtención del primer León de Oro y los más de 40 premios alcanzados posteriormente por Maruri consolidan su visión.

Actualmente, Ecuador se proyecta como un referente en la región, con profesionales que exportan su talento a distintos mercados y una industria que ha logrado madurar en criterio y ejecución. En ese camino, Maruri ha sido protagonista, al punto de ser incluida por Cannes en el top 10 de agencias más creativas de Latinoamérica en la última década.

Ser jurado en Cannes Lions representa para Morano un hito que combina trayectoria, paciencia y resultados. Lo asume como un momento clave para compartir con referentes globales y aportar en la selección de ideas que realmente impacten a la industria. En lo personal, lo resume como una etapa de plenitud profesional, en la que busca seguir aportando con la misma convicción con la que empezó.

Al mirar hacia atrás, reconoce el valor del país que lo acogió y le permitió desarrollarse. “Argentina me formó, pero Ecuador me dio la oportunidad de demostrar quién soy y lo que puedo hacer”, afirma, cerrando con un mensaje de gratitud y con la mirada puesta en seguir llevando el nombre del país a lo más alto de la creatividad mundial. (I)