Cuando Grease, el musical, se estrenó en Broadway en 1972, se consideraba una historia un poco oscura y ruda. Pero cuando esa puesta en escena se convirtió en una película en 1978, se convirtió en la más querida de muchos hasta hoy, 44 años después, y una de las cintas ‘must see’, o que todos deberíamos ver en algún momento de nuestra vida.

Aunque sus críticas iniciales no fueron del todo benevolentes, el título selló la fama internacional de John Travolta y Olivia Newton-John, quien acaba de fallecer recientemente, luego de luchar varios años contra el cáncer de mama.

Sin duda, más de uno se volcará a ver de nuevo, una, dos, tres veces más la película sobre un grupo de adolescentes que navega las complejidades de la presión de los compañeros, los valores personales y el amor, como un tributo a la fallecida actriz y cantante británica-australiana. Otros, en cambio, querrán recordar cómo la ascendente estrella de country en los 70 se transformó en la inolvidable Sandy Olsson.

Fallece Olivia Newton-John, la estrella de ‘Grease’, luego de luchar contra el cáncer de mama

Los orígenes de Grease

Grease fue una creación de un redactor publicitario, Jim Jacobs, y una profesora de colegio, Warren Casey. Los dos se habían conocido en un grupo de teatro en Chicago a inicios de los 1960.

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Jacobs había sido un greaser, es decir, un adolescente de una subcultura que surgió en la década de 1950 entre los jóvenes de clase trabajadora en los Estados Unidos. Casey, en cambio, había sido una alumna estudiosa y sobresaliente. Ambos se conocieron en una fiesta, donde intercambiaron su gusto por la música de su adolescencia. Ese fue el puntapié para escribir un musical de estudiantes de secundaria con la música de su época como columna vertebral de esa obra.

Llamaron a ese homenaje Grease, con una historia un poco cruda sobre la actitud adolescente de los 50. Se estrenó en Chicago en 1971 y llegó a Nueva York un año después, en 1972.

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Grease, del teatro al cine

Una de las funciones de Grease, en el circuito off Broadway, fue atendida por el cineasta Allan Carr, quien instantáneamente se enamoró de la historia y vio su potencial como película. Carr compró los derechos cinematográficos por $200.000 y llevó el proyecto a Paramount. El estudio olió la idea como vulgar, incluso cuando le dio luz verde, reseña un artículo de Vanity Fair.

De acuerdo con una biografía sobre Carr, fallecido en 1999, Barry Diller, en ese entonces presidente de Paramount, tuvo varios desacuerdos con Carr durante la producción.

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La amistad entre Olivia Newton-John y John Travolta prevaleció entre éxitos, celebraciones y desgracias por más de 40 años

El casting de Danny Zuko y Sandy Olsson

Paramount había querido como Danny a Henry Winkler, el inolvidable Fonzie de la popular comedia Happy Days, pero Winkler, receloso de ser encasillado, declinó la propuesta.

Robert Stigwood, coproductor de Carr, sugirió a John Travolta, de 22 años, actor de moda gracias a las cintas El chico de la burbuja de plástico y Fiebre del sábado por la noche. Él estaba dentro.

Lo complejo fue escoger a Sandy, el contrapeso de chica buena para el astuto Danny Zuko.

John Travolta y Olivia Newton-John.

Carr había contratado al debutante de 30 años Randal Kleiser, compañero de cuarto de George Lucas en la universidad, para dirigir Grease. Kleiser revisó los adelantos de una nueva película que estaba haciendo su viejo amigo Lucas, titulada Star Wars, para ver si su protagonista femenina, Carrie Fisher, podría encajar.

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Incapaces de juzgar su habilidad para actuar o cantar, Kleiser y Carr sopesaron otras posibilidades, incluyendo a la cantante Marie Osmond, quien se convirtió en la favorita, hasta que se opuso a la transformación de Sandy de chica buena a chica mala y abandonó en protesta.

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Olivia Newton-John, la Sandy perfecta

Carr se concentró en Olivia Newton-John, una cantante rubia australiana de música country que conoció durante una cena.

Olivia Newton-John y John Travolta.

Carr le dijo a Newton-John que sería perfecta para el papel, pero la cantante, que había hecho su debut cinematográfico en Toomorrow de 1970, una propuesta de ciencia ficción inglesa, lo pensó dos veces. Aquel filme había tardado dos años en realizarse y solo se proyectó durante una semana en Londres, luego fue archivado durante 40 años.

Estaba muy preocupada por tener que hacer otra película, porque mi carrera musical iba bien”, recordó Newton-John en el 2016, “y no quería estropearlo haciendo otra película que no fuera buena”.

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Travolta vio lo que vio Carr. “Tenía una voz brillante, y no pensé que pudiera haber en el universo una persona más adecuada para Sandy”, dijo en el 2016, creyendo que el casting era equivalente a “poner a Taylor Swift en ese papel hoy”.

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John Travolta y Olivia Newton-John se vistieron como sus personajes Danny y Sandy para celebrar los 40 años de la película 'Grease'.

Pero Newton-John expresó otras preocupaciones: no podía hacer un acento estadounidense; quería una prueba de pantalla para medir su química con Travolta; le preocupaba que, a los 29 años, se vería considerablemente mayor que su protagonista de 23.

Uno por uno, todos fueron abordados. Carr reescribió el papel para convertirlo en una Sandy australiana; él le dio una prueba de pantalla, que ella superó (“Hubo una gran química” con Travolta, contó ella). Además, el director de fotografía usó lentes blandos para hacer retroceder el reloj en la pantalla y así no se notara el paso del tiempo en Olivia, así como el resto de personajes que a todas leguas no lucían como colegiales de 18 años.

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La obligación contractual de Newton-John incluyó al menos un solo y para ella se escribió Hopeless Devoted to You, además de You’re the One that I Want y Summer Nights.

Se dice que al director Kleiser no le gustaron estas canciones al principio, porque no creía que siguieran el estilo de la serie de los años 50. Sin embargo, las melodías se convirtieron en éxitos instantáneos, tal como le ocurrió a la película y, por supuesto, a sus protagonistas.