Meghan Markle cumplió el sueño que quizás muchas mujeres tienen, casarse con un apuesto príncipe extranjero. La duquesa de Sussex, nacida en California, conoció al príncipe Harry de Inglaterra, nieto de la reina Isabel II, y en el año 2016 iniciaron una relación, uniendo dos mundos completamente diferentes.

Sin embargo, el amor entre ellos no pareció encajar muy bien bajo las estrictas reglas de la monarquía británica, así que los príncipes buscaron rehacer su vida muy lejos de los protocolos reales.

La vida de Meghan Markle en Estados Unidos

Durante el año 2020, la pareja conformada por los duques de Sussex, el príncipe Harry y Meghan Markle, decidieron alejarse de sus labores en la familia real británica para iniciar una vida más simple en Estados Unidos.

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Desde entonces, Meghan manifiesta algunos sutiles cambios que quizás pasaron desapercibidos por muchos, pero que al detallar bien, son destacables.

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Cambios que, probablemente, tienen que ver con la libertad que le llegó al estar un poco más distanciada de los protocolos de la familia real.

El estilismo de Meghan Markle

Según reseña la revista Hola, con su regreso a tierras americanas, la esposa del príncipe Harry volvió a adquirir un estilismo más parecido a la Meghan anterior a formar parte de una monarquía.

Durante su estancia en Inglaterra, la duquesa de Sussex se había limitado a mantener un maquillaje muy neutro, en tonos de rosa pálido, sin delineador y con sus cejas lo más naturales posibles.

Ahora, Meghan vuelve a salir con un estilismo de cejas más fuerte, con un poco de sombreado y diseño algo más rectangular en la base. Además, el delineador oscuro para enmarcar su mirada otra vez es rutinario en su maquillaje diario. Recientemente incluso se arriesgó a usar un delineado en tonos morados.

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Incluso exhibió una imagen, en donde llevaba su delineado morado, y se podía ver que su vestido rojo tenía un escote frontal bastante pronunciado. Algo que, de haber estado en Inglaterra, jamás se le hubiera permitido.

Lo que sí sigue manteniendo al pie de la letra son unas uñas impecables, siempre en colores pastel o rosados neutros que la hacen ver sencilla pero elegante en toda ocasión. (E)

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