Asegura que no estaba buscando una pareja, sin embargo, en una de sus habituales pláticas con Dios dice que pidió ‘que me toque a la puerta el hombre que quiera estar conmigo’. Y así, a través de su amiga Beba Brito, la presentadora de televisión Mariela Viteri conoció a Raffaele Pontis, su actual pareja y quien recientemente pidió su mano para, como ella dice, formalizar el noviazgo y que estuviera presente Ricky Mórtola, hijo menor de la comunicadora.

“Raffaele hizo algo muy inteligente, se ganó a mis hijos. A Ricky le llamó la atención el approach (acercamiento) que tuvo con él. Cuando lo iba a conocer yo estaba muerta de miedo, porque Ricky siempre se ha portado mal con todas las personas con las que yo he salido, les ha hecho algún desplante, pero cuando Raffaelle estaba asomado en la ventana esperándome como un viejo, Raffaele lo saludó con total naturalidad. De hecho, él arma toda esta pedida de mano con Ricky y porque Ricky se iba y no quería hacerlo sin Ricky, quería hacerlo con mis dos hijos, pero Marielita no venía hasta diciembre y esa siempre es una fecha complicada”, comenta.

Viteri también sostiene que esta petición de mano no es sinónimo de preparativos de boda de forma inmediata. “No es que yo me vaya a casar mañana, para nada, es simplemente que como él vio la estructura familiar, creo que dijo aquí tengo que armar la cosa para involucrarlos a todos, y ahora ya estamos en una relación más estable, darle un tinte más formal, sin pensar ninguno de los dos que nos casamos mañana, porque lo hemos hablado”, asegura la manabita.

La también empresaria de comunicación sostiene que su relación no implica que ellos ya vivan juntos. “Yo soy un poco chapada a la antigua en eso, ese tipo de cosas no cambian sino con el matrimonio, con algo formal, porque es lo que yo quisiera para mis hijos y si yo no les doy el ejemplo quién se los da, ellos tienen que ver en su mamá ese tipo de valores, que para mí aún son importantes y que creo que de todas maneras fortalecen la relación, porque tú a un hombre no le puedes dar cama, dama y chocolate, porque no es así. Hay cosas que tienes que hacer con etapas de una relación, más allá de que me digan que los tiempos han cambiado”, expone.

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Viteri define la entrega del anillo por parte de Pontis como una petición de noviazgo. Con él tiene seis meses de relación. Lo conoció en una reunión que había organizado en su casa. “Mi amiga Beba me había dicho que iba a llevar a un amigo italiano, ahí hubo un gusto esa noche, él vino y me pareció un hombre entregado, formal, no toma, esa gente que sabe estar. Me acuerdo que trajo jamones y quesos en cantidad, me gustó que no sea tacaño porque no me gustan los hombres tacaños, más allá del dinero o no me gusta el hombre que tiene el corazón generoso, porque hay hombres que tienen mucho dinero y son unos tacaños de porra. Él estaba en la cocina y en un minuto preparó una tabla de jamones y quesos espectaculares, me dije: este hombre es para mí, me resuelve en la cocina, y eso me gustó, y cómo se manejaba, vamos a ver qué pasa”, comenta.

Pontis radica en Ecuador hace catorce años, vino por una empresa en la que laboraba. Es ingeniero industrial y tiene 54 años.

“Con Luzmila Nicolalde hablaba y ella siempre me decía: Marielita, tú necesitas un extranjero como el mío, y la Luzmi me recomendó que me meta a esas páginas de citas internacionales (...), él no me molesta por mi forma de vestir y eso es un punto importante, mis exparejas todos han tenido tema con eso, él me deja ser, él respeta mi trabajo, pero sí tenemos que acoplarnos”, Mariela Viteri.

Retorno a la televisión

Desde este domingo, Mariela Viteri -con 31 años de trayectoria- vuelve a la pantalla chica. Ella será jurado del programa Mega Pekes que estrenará TC Televisión, a las 18:30. Al canal retorna después de siete años, en este reality que buscará a nuevos talentos infantiles. “Voy a ser uno de los jurados y es un proyecto maravilloso porque es un semillero de talento infantil, en baile y canto, y me parece que es bueno para el país porque así vamos a incrementar el arte”, explica.

Viteri estará acompaña por el músico Paolo Plaza, la cantante Ana Paula y el bailarín Carlos Menéndez. El presentador del espacio es Carlos Luis Andrade.

Su agenda laboral la completa con su programa radial de entrevistas, de 10:00 a 13:00; y una vez a la semana graba Cocinemos con Mariela, para su canal de YouTube.

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Beso polémico

En agosto tuvo de invitado a su programa Cocinemos con Mariela al presentador ecuatoriano Eduardo Andrade. En medio de la dinámica de la entrevista y la buena química que mostraron, Viteri le pidió un beso en la boca a Andrade, quien no dudó en dárselo. Este beso captó la atención de los seguidores del espacio.

“Yo terminé el programa, lo vi y le digo: Raffa, por si acaso, me voy a besar con alguien en Cocinemos con Mariela. Y le digo: ay, es un programa, es show, mira Polito (Baquerizo) se besa con todas y no pasa nada (...). Con Eduardo hay una relación, él trabajó en la radio, lo veo como un bebé, era como darle un beso a Ricky, con Eduardo hay una amistad, sé que no se lo va a tomar a mal”, asegura.

Viteri sostiene que el beso puso más celoso a su hijo que a Raffaele. “Con Ricky sí, él me dijo: ‘Mami, qué es esto’, él es muy celoso e incluso ahora que estoy con Raffaele cuida mucho nuestra relación. Me dice: ‘Qué va a pensar Raffaele’, y ahora que fue la pedida de mano me dijo que sintió alivio porque él quiere una compañía y estabilidad para mí”, añade.

Sus hijos, su motor de vida

Ya son adultos y han salido del país en busca de sus sueños. Marielita, su primogénita, actualmente vive en Inglaterra, mientras que Ricky reside en Pamplona (España), donde cursa sus estudios universitarios de periodismo.

“Marielita trabaja en Londres, en una empresa de marketing, con un contrato formal, no está a prueba ni nada, gana dinero, es tacañísima, está ahorrando, yo ya no la mantengo, le pagué sus estudios y ella voló sola. Ella a diferencia de su hermano siempre pasaba las vacaciones haciendo pasantías en otros lugares, porque decía que era importante para su currículo y nunca vino. Realmente Marielita desde que se fue, a los 18 años, ya nunca más regresó, solamente para Navidad. Ella ya ha hecho su vida allá, está contenta, siempre hablamos pero obviamente ella quiso hacer su vida allá”, menciona.

En cambio Ricky, quien fue su compañero de confinamiento durante toda la pandemia, es más dependiente de ella, sostiene Viteri. “Él está estudiando periodismo, ama el periodismo, ama conversar, ama hablar y él dice que está desesperado por ya regresar a Ecuador, que se le acaben los dos años en Pamplona para venir aquí a ser mi gran productor, tiene muchos proyectos conmigo. Él se expresa muy bien, es superculto, siempre está preocupado de tener un léxico mucho más rico, a él se lo ve hablar como viejo, ese es su estilo, difiere mucho del mío, yo soy guasa, en cambio él es muy formal.

Ser una madre trabajadora le ha jugado a favor y en contra, asegura Viteri. “Ellos son chicos muy independientes, sí, pero también en esa independencia, la lejanía hace que ellos tal vez se sientan bien y una mamá en el fondo siempre quiere que sus hijos dependan de uno. Pero a mis hijos yo les enseñé y no porque me lo propuse sino por la forma en que a mí me tocó desenvolverme, como una madre que trabajaba mucho y muchas veces no presente por mis obligaciones en el trabajo, pues eso ha hecho que ellos sean responsables en sus asuntos, que quieran salir adelante y sin la sombra de su mamá, con su estilo y forma de ser, ellos tienen mucha seguridad. Lo más importante que yo les di a mis hijos es la relación con Dios”, agrega.

Durante la pandemia, Marielita se quedó en el exterior terminando su maestría, mientras que Ricky retornó a Ecuador para estar con su madre. “Ella estaba en París haciendo su pasantía, le dio COVID-19 y no me avisó porque dice que yo me hubiera vuelto loca, y Ricky sí, estuvo aquí conmigo en pandemia, vino el último día que ya se podía ingresar al país. Ya se fue en septiembre a Pamplona, estuvo desde marzo conmigo pasando la pandemia”, agrega.

En ese confinamiento, Ricky formó parte del programa Análisis en tiempo de coronavirus, en radio Fuego, una experiencia que asegura lo enriqueció y le ayudó a fortalecer su seguridad en este campo. “Eso fue lo más valioso que él hizo en pandemia, desarrollarse como periodista y es por eso que él tiene tantas ganas de regresar, porque vio que tiene un espacio. Él entrevistaba a personajes muy importantes, yo lo acompañé durante una semana, le gusta mucho la política internacional, incluso muchas veces hizo programa solo. Él es un gran admirador de Jaime Bayly”, expresa orgullosa. (E)