La reina Isabel II, de 96 años, asistió en una visita sorpresa a la inauguración de una línea de ferrocarril en la estación de Paddington, en Londres, nombrada “Elizabeth” en su honor.

La monarca estuvo acompañada por el príncipe Eduardo de Wessex, el menor de sus hijos, durante su más reciente aparición pública, luego de cancelar su asistencia a la Apertura Estatal del Parlamento británico tras saberse que tenía “problemas de movilidad”.

A pesar de que la reina Isabel II no confirmó su asistencia a la apertura de la línea ferroviaria, dejó la posibilidad abierta ante el comité de protocolo y decidió estar presente en la ceremonia, en donde incluso la enseñaron a usar una tarjeta “Oyster” de edición limitada que tenía cinco libras de recarga.

El llamativo atuendo amarillo de la reina Isabel

Según reseñó Daily Mail, la reina de Inglaterra hizo gala de un vestido de seda amarillo con detalles en azul rey y turquesa, acompañado de un abrigo de crepé amarillo vibrante y un sombrero del mismo tono. Un atuendo del diseñador Stewart Parvin.

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¿Cuántos nietos y bisnietos tiene la reina Isabel II de Inglaterra?

En todo momento, la monarca hizo uso de su bastón para asistir sus deficiencias de movilidad, pero nadie la asistió en su recorrido. Isabel camina con la ayuda que le brinda su ahora inseparable bastón, con pasos lentos y muy encorvada. Sin embargo, nadie puede tomarla de la mano y guiarla en su andar.

¿Por qué nadie puede tocar a la reina Elizabeth II?

El protocolo profesional de Inglaterra, desde tiempos medievales, indica que no se puede tocar al monarca del Estado, a menos que sea por un saludo formal de manos estrechadas.

Sin embargo, con el transcurso de los años, varias personas han roto este protocolo por cortesía para ayudar a la reina Isabel II, como lo hizo David Johnston, Gobernador General de Canadá, en 2017 para asistirla a bajar las escaleras.

Según un artículo publicado ese mismo año por el portal Carlos Fuentes, refiriéndose a la acción de Johnston, el protocolo se puede romper cuando se requiere de un acto de cortesía hacia la monarca, pero muchos medios aún escandalizan estas acciones, siendo vistas como una falta hacia la reina. (E)

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