Una nueva exposición de moda reúne más de 300 artículos del guardarropa de la Reina Isabel II para conmemorar el centenario de su nacimiento, ofreciendo una mirada inédita a una de las colecciones más emblemáticas de la historia contemporánea. La muestra, titulada La Reina Isabel II: Su vida en estilo, se inaugura este 10 de abril en la Galería del Rey del Palacio de Buckingham y presenta desde vestidos de infancia nunca antes vistos hasta piezas icónicas que marcaron su reinado.

La exhibición incluye tiaras, collares de boda, más de 50 sombreros y el vestido utilizado por su doble durante la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Aproximadamente la mitad de los objetos se muestran al público por primera vez, consolidando lo que se considera el análisis más exhaustivo de su colección de ropa.

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“Con más de 300 piezas en la exposición, se trata del análisis más exhaustivo de su colección de ropa, que espero ayude a los visitantes a comprender por qué la moda era tan importante en el papel de la Reina”, declara Caroline de Guitaut, curadora de la exposición.

Entre los objetos más destacados se encuentran prendas de su infancia, como un vestido de dama de honor de lamé plateado diseñado por Edward Molyneux, que la entonces princesa lució a los 8 años en 1934. También se exhiben dos vestidos de lamé dorado confeccionados por Jeanne Lanvin para ella y su hermana, la princesa Margarita.

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“Fueron un descubrimiento fascinante. Son fascinantes desde la perspectiva de la historia de la moda, e ilustran a la perfección la interacción entre París y Londres en aquella época”, afirma de Guitaut.

La muestra recorre distintas etapas de la vida de la monarca a través de su vestimenta y de la relación que mantuvo con diseñadores de su entorno. Para la curadora, el recorrido permite una conexión más cercana con su figura. “Creo que el público aprenderá un poco más sobre ella, y dado que la ropa es algo tan profundamente personal, se siente como estar con esa persona”.

Reconocida por el uso de colores llamativos, la monarca utilizó la moda también como herramienta diplomática. Esta característica se refleja en la exhibición de sus sombreros, que abarca desde turbantes y boinas hasta diseños más tradicionales.

Además de las prendas, la exposición incluye material de archivo como facturas, muestras de tela y bocetos anotados de su puño y letra, junto con accesorios personales como su bolso Launer, zapatos Rayne, pañuelos, gafas de sol, paraguas, binoculares y baúles con monograma de las décadas de 1940 y 1950.

De una colección personal que supera las 4000 piezas, la selección destaca vestidos de noche como el utilizado durante su gira por la Commonwealth en 1953 y el vestido de tafetán de seda turquesa y tul de Norman Hartnell que lució en 1960. Sin embargo, también se incluyen atuendos más cotidianos, como la chaqueta de tweed, la falda de tartán y el pañuelo en la cabeza, un estilo que marcó tendencia.

La exposición culmina con creaciones de diseñadores británicos contemporáneos como Erdem, Richard Quinn y Christopher Kane, quienes han encontrado inspiración en la figura de la Reina a lo largo de sus carreras. (E)