Bill Gates, el multimillonario cofundador de Microsoft, y su esposa, Melinda, creadores de una gigantesca fundación que combate la pobreza y las enfermedades, anunciaron el lunes su divorcio después de 27 años de casados y tres hijos en común.

Hace casi 30 años el destino los unió y ahora se enfrentan a un proceso, que de acuerdo a los documentos firmados por Melinda para solicitar el divorcio, dan cuenta de una relación ‘irremediablemente rota’.

“Tras mucho pensar y mucho trabajo en nuestra relación, hemos tomado la decisión de finalizar nuestro matrimonio”, dijeron en un comunicado conjunto publicado en Twitter.

Bill Gates, de 65 años, es actualmente el cuarto hombre más rico del mundo, según Forbes, detrás de otros dos estadounidenses, Jeff Bezos y Elon Musk, y del francés Bernard Arnault.

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Bill creó sus primeros programas de software en el garaje de sus padres antes de cofundar Microsoft. Conoció a Melinda French, hoy de 56 años, cuando ella trabajaba como gerenta de producto de Microsoft en Nueva York en 1987, año en el que se graduó como licenciada en informática.

Los dos únicos asientos libres

Melinda conoció a una amiga que la invitó a un pícnic tras una muestra de programación organizada por la empresa, donde solo había personal de Microsoft. La aún esposa de Bill Gates detalló en una entrevista que acudió al evento pero llegó tarde, por lo que casi todos los asientos estaban ocupados.

Poco después de que ella se sentó apareció el cofundador de Microsoft y se colocó en el otro que quedaba libre a su lado, detalla The Huffington Post. Melinda aseguró en la entrevista que para ese entonces ya había notado que Gates “estaba interesado” en ella. Sin embargo, pasaron varios meses antes de que le pidiera una cita para salir.

“Coincidimos un sábado en el estacionamiento de la oficina, él salía de su edificio y yo del mío y empezamos a hablar de algo de la Universidad de Duke (donde Melinda estudió) hasta que en un momento me dijo: ‘Oye, ¿crees que podrás salir conmigo el viernes dentro de dos semanas?’. ‘¡¿Dos semanas?! Eso no me parece muy espontáneo. ¡Nadie sabe qué va a hacer con tanto tiempo de anticipación! ¿Por qué no te doy mi teléfono y me llamas un par de días antes, a ver si puedo salir ese día?’, le respondí. Así que le di mi teléfono”, detalló Melinda en una entrevista con Robin Roberts para Salesforce.

Dos horas después de ese encuentro, Melinda recibió la llamada. “Me dijo: ‘Mira, tengo dos cosas que hacer, una cena con usuarios y algo más, pero después ¿quieres ir a tomar una copa?’. Le dije que eso ya me parecía más espontáneo y sí, finalmente salimos esa noche”, agregó. Esa fue su primera cita.

El noviazgo se formalizó un año después de salir juntos y se extendió otros seis años. No obstante, durante este tiempo, Bill y Melinda decidieron mantener un perfil bajo. Además, la madre de Melinda no estaba contenta con que ella mantenga una relación con el jefe de la empresa donde laboraba.

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Melinda relató en Inside Bill’s Brain: Decoding Bill Gates, de Netflix, que en una ocasión observó a Bill pintando en una pizarra una lista con los pros y los contras de contraer matrimonio. “Él tenía que tomar una decisión, no sabía si podía comprometerse conmigo y dirigir Microsoft al mismo tiempo”, afirmó.

El compromiso llegó en 1993 y finalmente se casaron el 1 de enero de 1994 en una boda secreta en Hawái. Fruto del matrimonio nacieron Jennifer Katharine, de 25; Rory John, de 21; y Phoebe Adele, de 18 años.

A lo largo de los años ambos se distanciaron de la informática -Bill Gates dejó la empresa en 2014- para consagrarse a tiempo completo a la filantropía. Ambos residen en Seattle, en el estado de Washington, donde también está la sede de Microsoft.

En el comunicado sobre su separación, Bill y Melinda indicaron: “Ya no creemos que podamos crecer juntos como pareja en esta próxima etapa de nuestras vidas”.

La pareja, sumamente discreta en cuanto a su vida personal, no explicó las razones de su separación, aunque Melinda ha evocado algunas veces tensiones en su matrimonio. Pidió “espacio y privacidad” para su familia mientras comienzan “a navegar esta nueva vida”.

La pareja, una de las más adineradas del mundo -su fortuna es estimada en unos 130.000 millones de dólares- agregó que seguirá trabajando junta en la Fundación Bill y Melinda Gates, creada hace más de dos décadas para combatir la pobreza, las enfermedades y la desigualdad en el planeta. (I)