En pantalla Terry Crews nos ha hecho reír más de una vez: como el tacaño Julius, el padre de un joven Chris Rock en la serie Todos odian a Chris y especialmente gracias a la película Dónde están las rubias, como el arrogante Lattrell con su inolvidable interpretación de la canción A thousand miles.

Pero puertas adentro su familia afronta una batalla nada divertida y que hasta hoy había sido poco conocida: su esposa de hace 36 años, Rebecca King, sufre los estragos del Párkinson.

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Este lunes Rebecca reveló en televisión que padece de la enfermedad desde hace un poco más de 10 años. Y, en una entrevista con People, la pareja reveló por qué recientemente decidieron hablar sobre la condición.

Todo empezó, recordaron los esposos, cuando Terry encontró a su esposa de rodillas junto a la cama, rogándole a Dios por un milagro, cuando sintió que la enfermedad la había llevado al límite, luego de tres noches sin dormir. Entonces Terry le enseñó una investigación sobre un nuevo tratamiento revolucionario, con ondas sonoras, que acababa de ser aprobado por la FDA para tratar su trastorno neurodegenerativo.

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Justamente Rebecca lleva 8 meses usando la terapia, que le ayuda con sus extremidades temblorosas, inestabilidad y rigidez. Gracias a eso ha roto el silencio sobre la enfermedad. “La única razón por la que hago pública mi historia es porque finalmente tengo información alentadora que ofrecer”, dice la madre de 60 años con cinco hijos adultos, que recibe el tratamiento en el Hospital Stanford en Stanford, California.

La primera señal de que algo andaba mal con su cuerpo apareció cuatro años antes del diagnóstico de Rebecca en 2015. En aquel entonces, la pareja, que se casó en 1989, estaba intentando salvar su matrimonio cuando ella empezó a notar que se le adormecían los dedos del pie izquierdo. En los meses siguientes, empezó a arrastrar la pierna y a olvidar dónde estacionaba su carro. Es más, su entrenador notó que tenía el brazo izquierdo extrañamente rígido.

“Y entonces, una mañana, me desperté con un temblor y pensé: ‘Mmm, ya sé lo que esto significa’”, recordó la mujer, cuya abuela y tío fueron diagnosticados con Parkinson cuando ella era pequeña. (I)