Portofino (Italia) fue el escenario. Andrea Bocelli el artista que cantó. Tres, el número de días de celebración, el de los vestidos de Dolce & Gabbana usados y el de veces de darse el sí. Estos fueron algunos de los detalles de la boda de la hermana mayor de las clan Kardashian, Kourtney, y el rapero Travis Barker.

El reciente fin de semana, Portofino, una zona costera de Italia, se convirtió en el centro de acogida de las celebridades, en un acto que empezó el viernes 20 y concluyó el domingo 22 de mayo con una lujosa ceremonia.

Kourtney y Barker empezaron a salir un poco antes de terminarse el 2020 y lo hicieron público en febrero del 2021. La primera boda fue en abril pasado en Las Vegas, pero no tuvo validez legal. Luego a mediados de este mes se casaron en Santa Bárbara, California, Estados Unidos y la tercera es la más reciente en Portofino.

Kourtney Kardashian y Travis Barker. (Tomada de @kourtneykardash)

Como no podía ser de otro manera, entre sus invitados especiales estuvieron las hermanas Kardashian, Kim, Khloé, Kendall y Kylie, y la madre de ellas, Kris Jenner. Así como los hijos de los recién casados, de las relaciones pasadas. Los hijos de Barker son Aitana de 23 años; Landon (18); y Alabama (16). Mientras que los hijos de Kourtney, Mason (12); Penélope (9) y Reign (7).

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La pareja realizó la recepción en la Villa Olivetta, una casa que se encuentra dentro de la finca de Doménico Dolce y Stefano Gabbana. Se trata de una mansión de inicios de este siglo.

Kourtney Kardashian y Travis Barker. (Tomada de @kourtneykardash)

Dolce & Gabbana se encargó no solo de los tres vestidos de la ahora señora Barker, sino que también de sus hermanas.

Kourtney, de 43 años, que fue de la mano de su madre al alta, usó un minivestido con corsé de satén, que llevaba un encaje de la firma Alta Moda. Según Vogue México, fue inspirado “en la lencería italiana de los años”.

El velo, también blanco, se destacó por el tocado de las flores y la representación de la virgen, imagen que además estuvo en el centro del altar y en el vestido negro que usó el sábado, en unas de las actividades previas al matrimonio.

Mientras que el traje del novio, de 43, que es baterista de la banda Blink-182, se mantuvo en lo clásico, lució un smoking oscuro. Su ahora esposa, en el velo también tenía las palabras, familia, lealtad y respeto, las mismas que él tiene en su cabeza, junto con la imagen religiosa. (E)