La mujer del actor Gene Hackman, Betsy Arakawa, falleció hace poco más de un año de hantavirus y se convirtió en una de las primeras víctimas conocidas con esta infección que ahora mantiene al mundo en espera de ver el alcance del brote en el crucero MV Hondius.

La noticia de la muerte del actor y su esposa generó un enorme impacto, ya que ambos fueron encontrados muertos en su casa de Santa Fe, Nuevo México, el 26 de febrero de 2025, tras días fallecidos, en un estado avanzado de descomposición.

Publicidad

Tras las autopsias se determinó que Hackman falleció por una afección cardiovascular, agravada por el alzhéimer que padecía, una semana después de su mujer.

Aunque en un primer momento se creyó que la causa de la muerte de Arakawa fue una gripe, más tarde se certificó que, en realidad, había sufrido hantavirus.

Publicidad

Poco se conocía entonces de esta infección respiratoria que mantiene en alerta ahora a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que, aunque en origen afecta a roedores, puede transmitirse a humanos, como está ocurriendo.

Un mes después de la muerte, el Departamento de Salud de Nuevo México encontró numerosos roedores muertos y nidos en varias zonas de la vivienda del actor y su esposa, así como heces de estos animales, uno de los principales focos de contagio de hantavirus, y así se empezaron a conocer los detalles del patógeno.

La incidencia del virus en determinadas zonas de Estados Unidos y el impacto por el fallecimiento del conocido matrimonio llevó a que se emitieran recomendaciones preventivas para quienes pudieran haber estado en contacto con roedores, sus nidos o excrementos.

El hantavirus se transmite por inhalación de partículas del virus, al respirar aire contaminado con polvo procedente de orina, heces o saliva de roedores infectados, al tocar roedores vivos o muertos infectados, o sus excrementos u orina, y luego llevarse las manos a la boca, nariz u ojos o por mordeduras directas de los animales.

Aunque en la mayoría de sus variantes no se contempla la transmisión de persona a persona, la preocupación por los últimos casos ha hecho extremar las precauciones.

El crucero MV Hondius, que partió de Ushuaia, en Argentina, con dirección a Cabo Verde, y que teniá como destino final Canarias, contaba con 150 personas a bordo, 14 de ellas españolas.

La OMS ha informado de al menos de tres fallecidos y 11 casos notificados. Ocho de ellos han dado positivo para el virus de los Andes, la única cepa que se transmite entre humanos, informó el miércoles la Organización Mundial de la Salud.

Las autoridades españolas permitieron la llegada del buque a Tenerife, en las islas Canarias, para la evacuación y repatriación de pasajeros tras realizar los pertinentes controles. (I)