Río de Janeiro volvió a confirmar su liderazgo en las celebraciones de Año Nuevo al reunir al menos a 5,1 millones de personas en los festejos organizados por la alcaldía. De ese total, 2,6 millones se concentraron en las playas de Copacabana, cifra que permitió a la ciudad renovar su récord como sede de la mayor fiesta de Nochevieja del mundo.