Para Ramón Murillo el Festival Intercolegial de Cine (FIC) es una comunidad que además de tener la fascinación por ver películas, tiene la curiosidad de hacerlas. El director celebra, junto con su equipo, diez años de gestión y de impulsar el cine joven a través del FIC.

En un solo espacio, institutos de educación superior, productoras y artistas se unen en un convenio para potenciar el talento de cada uno de los jóvenes participantes. El festival se compone de talleres y charlas que brindan una guía para la realización de un cortometraje, es decir, los participantes se ven inmiscuidos en las etapas de preproducción, producción, posproducción y difusión. “Este año tenemos 32 grupos inscritos, a los que este año les hemos dado 15 talleres. Ellos se capacitan en guion, en iluminación, fotografía, sonido, edición, arte, actuación...“, indica Murillo.

Finalmente, los trabajos son expuestos en muestras a nivel nacional e internacional, y además los mejores son premiados en 16 categorías. Según información dada por la organización, desde el 2011 el FIC ha logrado realizar 365 producciones, de la mano de más de 1.500 adolescentes.

A sus participantes los preparan para el mundo real del cine, preparándolos en todas las etapas que requiere el desarrollo de un filme. Foto: Cortesía

“Año a año hemos entrevistado a los chicos y partir de lo que ellos han dicho, el festival ha ido cogiendo diferentes formas... por ejemplo, en el 2016 hicimos pitch por primera vez que fue una cuestión de salir de este espacio donde ya estábamos cómodos con las universidades y ya sabíamos cómo funcionaba, de pronto ya fue incomodarnos de nuevo y tener que buscar alianzas con productoras locales”, cuenta por su parte Elsa Cortés, productora ejecutiva del festival, quien indica que las productoras que escuchan los pitch ponen a disposición sus equipos, en caso de gustarles las propuestas de cortometrajes.

Cortés destaca del festival la libertad con la que manejan las temáticas de las historias a contar. “Una de las cosas que más valoran los chicos es que no tenemos una temática específica y eso les permite a ellos hablar de las cosas que les interesa y tener una voz, un megáfono dentro de la sociedad donde están, haciendo que sus colegios escuchen, haciendo que sus padres escuchen y haciendo que sus compañeros escuchen”.

Otro de los puntos que destacan de este encuentro de cine, que se gestiona desde Guayaquil, es que mucho de sus participantes se han decidido por el cine como profesión. “Nos importa mucho conectar a los jóvenes con las universidades, donde pueden continuar con su formación... Es increíble la cantidad de chicos que han terminado estudiando y finalmente estamos aportando a la profesionalización en este país”, menciona Murillo.

A sus participantes los preparan para el mundo real del cine, preparándolos en todas las etapas que requiere el desarrollo de un filme. Foto: Cortesía

Este año el festival se lo realiza de manera virtual. “Nos ha tocado reinventarnos para que esto suceda de forma transmedia... Finalmente, siempre estamos tratando de innovar y tratando de ofrecer a los chicos algo distinto”, dice Murillo.

Recientemente, tres cortos del FIC lograron ser acreedores de premios en el festival Cinedfest, España. Al final de la calle ganó el premio al mejor cortometraje en la categoría Iberoamérica. Mientras que Extracorpóreo y Él ganaron el primer y tercer lugar en el 6.º Festival Intercolegial de Cortometrajes Augusto San Miguel de Loja.

A través de su canal de YouTube se puede ver los cortometrajes realizados y los otros encuentros que se llevan a cabo en el marco del festival. (I)