Después de más de 50 episodios al aire y de haber recorrido siglos de historia musical hasta Puccini, el programa Hablemos de ópera, conducido por Nicolás Romero Sangster y su hijo Nicolás Romero Ordeñana, entra en una nueva etapa: un ciclo dedicado íntegramente a la zarzuela, el género lírico español que marcó los primeros contactos de ambos con la música clásica.
La nueva temporada comenzará a emitirse este sábado 30 de agosto al mediodía por Radio City, con una repetición los domingos a la una de la tarde.
“El ciclo de ópera ya está completo, cubrimos todo lo que originalmente habíamos diseñado”, explica Nicolás Romero padre. “Pensamos que Puccini era un cierre natural, y tras eso nos preguntamos: ¿por qué no abrir espacio a otro género lírico, esta vez en español, como la zarzuela?”, añade.
Publicidad
Esta propuesta más cercana lingüísticamente no depende, como ocurre con la ópera, de la lectura de subtítulos o traducciones para ser comprendida plenamente.
El nuevo ciclo mantendrá la estructura de una hora por episodio, con énfasis en la narración de la trama y la presentación de los números musicales más representativos.
A diferencia de la ópera, cuyos diálogos son cantados, la zarzuela incluye partes habladas, por lo que los conductores han decidido incluirlas solo cuando tengan relevancia especial.
Publicidad
“Ya tenemos planificados alrededor de 60 episodios, al igual que con la ópera”, señala Nicolás hijo. “Vamos a explorar desde las zarzuelas más populares hasta algunas menos conocidas, que muestran la riqueza melódica y la variedad de ritmos del género.”
La zarzuela, recuerdan, tuvo un impacto importante en Ecuador, particularmente en Guayaquil, desde finales del siglo XIX. Compañías internacionales se presentaban en escenarios emblemáticos como el Teatro Edén, el Teatro Olmedo o el Teatro 9 de Octubre. Figuras como Esperanza Iris o la Compañía de Faustino García trajeron montajes que formaron parte de la vida cultural local. Para los Romero, volver a ese repertorio significa también conectar con la memoria musical de la ciudad.
Publicidad
Aunque no existe un curso formal como base para esta nueva temporada (como sí lo hubo con el ciclo de ópera, que se apoyó en un curso dictado por Nicolás Romero Sangster durante más de una década y condensado en un libro), padre e hijo aseguran que tienen una guía clara sobre qué obras abordar y cómo presentar cada episodio.
La conexión con la zarzuela, en realidad, es previa incluso al ciclo de ópera. “En mi niñez escuché mucha más zarzuela que ópera. A mi madre le gustaba más la zarzuela. Es un género con el que crecí y que comparto con mi padre”, comenta Nicolás hijo. Esta nueva etapa la sienten muy natural, como volver a casa.
El dúo no descarta, en el futuro, dedicarse también a ciclos sobre música de cámara, conciertos, sinfonías o incluso composiciones modernas con raíces líricas.
Más allá de lo académico, la experiencia de trabajar juntos en este proyecto ha reforzado la relación entre padre e hijo. “Ha sido algo muy natural y muy emocional. Compartimos una pasión, revivimos temas de nuestra infancia, y además tratamos de transmitir eso a los oyentes”, dice Nicolás hijo.
Publicidad
Para el padre, la dinámica es incluso más íntima: “Es revivir momentos familiares. Nicolás desde pequeño disfrutaba de escuchar zarzuelas y óperas. Ahora, ya adultos, podemos conversar y compartir con la audiencia esa pasión”.
Ambos insisten en desmitificar la idea de que la música lírica es inaccesible. “Durante siglos, estos géneros fueron escuchados por el pueblo. No se imaginan la influencia que tienen en la música que se escucha hoy. La ópera ha influido en el rock, en el teatro, en Broadway. Y la zarzuela está presente incluso en el flamenco pop”, señala Nicolás hijo.
“La zarzuela es más flexible que la ópera, tiene tintes más ligeros, temas más divertidos y recoge ritmos diversos”, concluyen. (E)