Cuando tenía 18 años, la Sinfónica de Guayaquil fue la primera orquesta en la que Ana Tamayo De Mora cantó. Luego de 20 años, regresa con ellos desde una posición diferente. El pasado 11 de marzo, Tamayo fue designada como la nueva directora ejecutiva de la OSG, que está bajo la batuta del maestro Dante Santiago Anzolini.

Conocida artísticamente como Ana Passeri, afirma que asume la dirección ejecutiva con responsabilidad, compromiso, humildad y cariño. Dice que uno de sus propósitos es llevar a la orquesta a otros sitios, más allá del Teatro Centro Cívico, el hogar principal de ellos.

“Queremos irnos a otros lugares, y para eso se necesita de mucha gestión para que la Orquesta pueda movilizarse, para que vaya a otros sectores y a otros lugares, para servir a la comunidad, de que se acerque y responda a las necesidades de la comunidad, llevándole música”, detalla la directora y artista, quien dice que la razón de ser de la orquesta es el público.

“Se trata de diversificar la cultura, no se trata de culturizar, porque la gente tiene su propia cultura del lugar de donde viene. Es acercar a la gente diferentes lenguajes musicales”, añade.

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Orquesta Sinfónica de Guayaquil. Director musical: Dante Anzolini. Foto: cortesía de la orquesta. Foto: El Universo

Su misión va más allá de Guayaquil, afirma. “Nuestra idea es que la Orquesta Sinfónica de Guayaquil se vuelva una orquesta regional (...), que podamos acercarnos a los cantones menos atendidos para llevar nuestra propuesta musical”, explica.

Otro de los ejes que se plantea como directora es la diversificación del repertorio en los conciertos, pues además de la música académica apuesta por la transformación de la música popular al lenguaje sinfónico. “Estamos trabajando de la mano del maestro Anzolini para hacer que el repertorio sea muy variado, con un gran matiz de interculturalidad, para reconocernos diferentes, para reconocernos ecuatorianos”, apunta.

Esta misma línea de diversidad espera en la audiencia. “Buscamos un nuevo nicho de mercados, en donde tratemos de llevar la música orquestal a los jóvenes, para que ellos puedan entender la naturaleza de lo que signifca hacer música orquestal”, menciona.

Asegura que para la programación de este año se presentarán propuestas que fusionen la orquesta con otras ramas del arte. “Tenemos programadas varias actividades que están ligadas con la ópera y el teatro musical”, anuncia.

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El próximo concierto de la OSG será el 25 de marzo a las 19:00, en la iglesia Josemaría Escrivá, en la vía a Samborondón.

‘No he abandonado 100 % mi faceta de artista’

El pasado 11 de marzo, Ana Tamayo, conocida como Ana Passeri, fue designada como la nueva directora ejecutiva de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil. Foto Carlos Barros - El Universo. Foto: El Universo

Hace años, Ana Tamayo se bautizó artísticamente como Ana Passeri, haciendo referencia a los pájaros cantores. Por su actual cargo laboral, se presenta con su nombre real, sin embargo, expresa que no hay distancia alguna entre las dos. “Es la misma persona que ha gestionado muchas cosas; es la misma Ana Passeri trabajando por la cultura. Esta vez desde otro lugar”, indica.

Los escenarios de Ecuador y el mundo la han visto brillar como actriz, cantautora y productora. Sin embargo, sabe que cada meta supone un desafío. “Yo tuve que tomar una decisión muy importante en el momento en que acepté tomar la posta de la orquesta: entender que, el que mucho abarca, poco aprieta”, señala.

“Como artista, siempre me he dicho a mí misma: ‘Yo no voy a hacer nada que no ame’ (...). Esta oportunidad va ligada con mi crecimiento personal”, añade.

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De esta manera regresa a la gestión cultural, ya que anteriormente fue la directora nacional de Artes Musicales del Ministerio de Cultura y Patrimonio; y, en otra ocasión, fue gerente de Comunicación del Programa de Protección Social.

En mayo estará en las tablas del Teatro Sánchez Aguilar abriendo una temporada teatral. “No he abandonado 100 % mi faceta de artista”, subraya.

La nueva directora ejecutiva de la OSG se declara una quiteña de nacimiento, pero guayaquileña de corazón. “Guayaquil es la ciudad donde elegí tener mi familia, donde elegí criar a mi hijo. (...) Es una ciudad que amo”, manifiesta. (I)