El 10 de agosto es una fecha muy representativa para Ecuador. Hace 213 años, para empezar ese día, se inició el Primer Grito de Independencia.

El 10 de Agosto de 1809 fue destituido Manuel Urriés, conde Ruiz de Castilla y presidente de la Real Audiencia de Quito.

Esto es lo que sucedió en la madrugada del 10 de agosto de 1809

Posteriormente, se instaló la Junta Soberana de Gobierno, la cual estaba presidida por Juan Pío Montúfar, mientras que José Cuero y Caicedo era el vicepresidente, y con ello vendrían situaciones que ahora hacen parte de la historia de Ecuador.

A continuación ocho datos que marcaron momentos trascendentales para la independencia de Ecuador, según el historiador Miguel Cantos:

  1. El pronunciamiento de la Junta Soberana de Quito el 10 de Agosto de 1809 representa parte del proceso independentista que recorría América Latina, analizado estructuralmente como revoluciones liberales-burguesas.
  2. El objetivo principal de la junta quiteña de 1809 no fue la independencia ante España, sino la reconstitución de un territorio desarticulado económica y jurisdiccionalmente por las reformas borbónicas que dividieron la Audiencia en varios gobiernos y diócesis.
  3. La historia oficial gubernamental, que se imparte en colegios y escuelas, reconoce la lucha de los patriotas y a la nobleza criolla como artífices del proyecto autonómico, pero invisibiliza la evidente participación de los sectores populares urbanos y rurales, así como el papel de los debates en los barrios de Quito, quienes toman posturas a favor y en contra del proyecto autonómico entre 1809 y 1812, y donde también se oculta la participación de las mujeres dentro del proceso revolucionario.
  4. Las repercusiones del 10 de agosto deben de ser analizadas no desde un falso patriotismo y nacionalismo heroico, sino desde la reflexión clara de un proceso revolucionario e independentista que, ante la ruptura con la Corona, crea las condiciones para el avance de la modernidad en los primeros proyectos emancipatorios que continuaron después de la matanza de los próceres en 1810 y que lograran reivindicarla el 9 de Octubre de 1820 hasta lograr la independencia el 24 de Mayo de 1822.
  5. Los nuevos estudios historiográficos sobre el proceso independentista nos plantean que las independencias generaron trasformaciones cualitativas en las estructuras coloniales, creando condiciones políticas y sociales hacia la construcción de un Estado nación ideológicamente liberal y progresivamente capitalista, transformando las relaciones de producción y de clase de acuerdo con las aspiraciones e intereses de las élites liberales, pero con una economía que respondía aún a los modelos implantados por la monarquía.
  6. Este proceso logró quitarle el poder y dominio a la monarquía, pero este poder no pasó a ser administrado por el pueblo, sino por la clase terrateniente que logró perpetuarse en la naciente república desde 1830 hasta 1895 con la llegada de Eloy Alfaro y la Revolución Liberal.
  7. Es preciso señalar que el Primer Grito de Independencia en América germinó en Haití, el 1 de enero de 1804, cinco años antes que la revolución de Quito. Este proceso impulsado por Jean Jacques Dessalines declaró a Haití como una república libre, siendo el primer país de América Latina y el Caribe en liberarse de la opresión colonialista, eliminando la esclavitud y trata negrera.
  8. La participación de las mujeres fue fundamental en el proceso independentista. La historiadora Jenny Londoño ha recuperado los nombres de estas luchadoras que han sido sistemáticamente excluidos de la historia de nuestro país. Entre las principales están Manuela Espejo, Josefa Tinajero y Checa, Mariana Matheu y Ascázubi, Manuela Cañizares y Álvarez, Rosa Zárate y Ontaneda, María Ontaneda y Larraín, María de la Vega y Nates, Rosa Montúfar y Larrea, Manuela Quiroga y Coello, Antonia Salinas, Josefa Escarcha, María de la Cruz Vieyra Estefa Campuzano, Rosa Solano, Margarita Orozco y Manuela Solís. (O)