Los Premios Óscar celebrarán su nueva edición el domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles y la categoría de mejor director está reñida, con realizadores que han ofrecido propuestas muy distintas, desde dramas íntimos hasta visiones potentes sobre conflicto y emoción.
Paul Thomas Anderson
PTA llega a esta edición de los Óscar como uno de los grandes aspirantes al galardón de mejor director por Una batalla tras otra, una película que ha acumulado reconocimientos importantes durante la temporada de premios.
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Desde su triunfo en los DGA Awards, considerado uno de los indicadores más fiables de los Óscar, hasta su triunfo en los Bafta, la dirección de Anderson ha sido elogiada por su habilidad para fusionar una narrativa íntima con un alcance épico.
Ryan Coogler
Coogler, nominado por Pecadores, ha llevado su estilo característico de mezcla entre comentario social, drama intenso y estética visual fuerte a la temporada de premios de 2026.
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La cinta lideró las nominaciones a los Óscar con un récord histórico de 16 menciones, incluidas mejor película y mejor director, y también ha sido reconocida en premios como los Bafta, donde se llevó galardones importantes como mejor guion original y mejor banda sonora.
Chloé Zhao
Zhao regresa a la categoría tras haber ganado el Óscar en 2021 por Nomadland, convirtiéndose entonces en la segunda mujer en la historia en obtener ese premio.
Con Hamnet, Zhao ha reforzado su prestigio durante la temporada al recibir el respaldo de importantes asociaciones de críticos y una nominación del Sindicato de Directores (DGA). La crítica ha destacado su manejo de la narrativa contemplativa, la construcción visual apoyada en luz natural y su dirección de actores, especialmente en escenas de duelo íntimo.
Joachim Trier
El director noruego logra su primera nominación al Óscar como mejor director, después de haber sido previamente nominado en la categoría de guion internacional por The Worst Person in the World.
Con Valor sentimental, Trier consolidó su prestigio tras obtener reconocimientos en los Premios del Cine Europeo y múltiples menciones de la crítica en Estados Unidos. Su película fue celebrada en festivales por su mirada honesta sobre las relaciones familiares y las decisiones que marcan la vida adulta.
Josh Safdie
Safdie obtiene su primera nominación individual al Óscar como director tras años de reconocimiento en el circuito independiente, especialmente por Uncut Gems, filme que lo posicionó como una voz distintiva por su estilo intenso y ritmo acelerado.
Con Marty Supremo, amplió su alcance al combinar esa energía visual con un drama deportivo centrado en la obsesión competitiva y el desgaste emocional. Durante la temporada fue nominado en los Bafta y en los Critics Choice Awards, lo que fortaleció su candidatura en la recta final hacia la Academia. (E)