La demencia es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. Según la Organización Mundial de la Salud, no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, pero el número de personas con demencia está aumentando rápidamente en todo el mundo (unos 50 millones de personas la padecen).

En este aspecto, es sobre este tema del cual se valió el cineasta francés Florian Zeller para ofrecer El padre (The Father). La cinta está protagonizada por Anthony Hopkins, quien encarna a un galés envejecido que comienza a perder la memoria. Cuando su hija Anne (Olivia Colman) se muda para ayudarlo, él se ve obligado a lidiar con su aflojamiento de la realidad, mientras ella comienza a lamentar la pérdida de su padre como una vez lo conoció. Es un tema duro, sí, pero para su ópera prima, el director se valió de las historias sobre la mente que envejece, ya que han ganado popularidad a medida que la población lleva vidas más largas, pero lo que intenta Zeller es mostrar las dificultades desde el punto de vista del paciente, en lugar de la ventaja habitual de los seres queridos entristecidos.

El filme estuvo nominado a cuatro Globos de Oro, entre ellos a mejor actor para Hopkins. En un año lleno de actuaciones masculinas titánicas (Chadwick Boseman, Delroy Lindo, Riz Ahmed), el octogenario actor británico ocupa un lugar destacado por su giro sísmico en este papel cuyo personaje lleva el mismo nombre: Anthony.

El drama comienza cuando Anthony recibe la visita de su hija y le admite que planea mudarse de Londres a París para vivir con un nuevo novio. Y obvio, su padre se angustia. Es cuando la película empieza a dar giros porque lo que Anthony empieza a ver no es lo que sucede. Los detalles, los nombres y las caras se difuminan un poco más cada vez que un personaje toma otra dirección ante los ojos del veterano. Suena algo teatral, pero se debe a que el guion se basa en una obra de teatro. Frank Langella ganó un Premio Tony en 2016 por interpretar al personaje principal en Broadway.

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“Lo que quería hacer no era contar la historia desde fuera, sino desde dentro, y poner al público en una posición activa, como si estuviera en la cabeza del personaje principal. Quería que El padre fuera un poco más que una historia, pero como una experiencia, como si usted (el espectador) fuera el que perdiera el rumbo”, explica Zeller a Variety.

Zeller escribió por primera vez El padre hace una década como un libreto titulado Le Père, y escrito en francés, su primer idioma, se estrenó en 2012 en París. Fue elogiado por la crítica, se llenó de premios y finalmente se representó en 45 países. “Por supuesto, los primeros pensamientos y consejos que recibes al adaptar una obra de teatro a una película es intentar escribir nuevas escenas al aire libre, para que se sienta más cinematográfico. Y eso es una tentación, y generalmente lo que haces”, dice Zeller, quien se inspiró en su abuela, una persona que comenzó a experimentar demencia. “Fue un proceso doloroso, volverse impotente de repente. Puedes amar a alguien y descubres que el amor no es suficiente”.

Anthony Hopkins y el cineasta francés Florian Zeller durante la filmación de 'El padre'.

El actor

Owen Gleiberman, de Variety, dijo: “Hopkins es absolutamente deslumbrante. Actúa, durante un tiempo, con un encanto grisáceo y una certeza rugiente... Es una confusión cósmica mezclada con terror. Anthony está perdiendo más que su memoria, se está perdiendo a sí mismo”.

“Ahora tengo 83 años, así que estoy en esa edad peligrosa. Me sentí como en una segunda naturaleza. No sé por qué, tal vez porque llevo en la actuación mucho tiempo. Fue una parte tan maravillosa de interpretar, pero fue tan fácil porque supongo que ahora estoy más cerca de eso. Era tan poderoso y tan simple, tan directo, tan conciso, tan compacto. He sido afortunado, en los últimos años he estado involucrado en algunas películas maravillosas, pero esto fue realmente único”, dijo Hopkins a deadline.com.

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La extraordinaria carrera de seis décadas del actor ha estado marcada por su capacidad de ser grandioso y aterrador sin ser físicamente imponente. Hopkins ha sido brillante interpretando a hombres reales como en el caso de Richard Nixon, Alfred Hitchcock, Pablo Picasso, CS Lewis y el papa Benedicto XVI. ”Suena muy cursi, pero me ha hecho muy consciente ahora de lo preciosa que es la vida y de cómo nos contenemos dentro de algo tan misterioso”, dice Hopkins en Variety. “Para mí, la vida es simplemente una especie de sueño. Es una ilusióon que me tiene consciente de algo más. Esa vida es mucho más poderosa de lo que empezamos a comprender. Hay algo tan profundo dentro de nosotros que ni siquiera comenzamos a comprender”.

Anthony Hopkins y Olivia Colman en una escena de 'El padre'. Foto: Sony Pictures.

El padre se estrenó en el Festival de Cine de Sundance en enero anterior y desde entonces la actuación de Hopkins ha sido destacada por los críticos, quienes esperan que el papel del veterano con demencia lo lleve nuevamente a pelear por un Óscar, el cual le ha sido esquivo desde que lo ganó por El silencio de los inocentes (1991). Su personaje de El padre pasa muy confundido, pero Hopkins dijo que el actor no lo estaba (risas), ya que comentó que interpretar esa confusión fue un placer. “El guion era tan atractivo, tan magnético, condensado, al grano... No podía creer mi suerte a mi edad para que me ofrecieran eso. Y cuando Olivia fue elegida, pensé: ¿Qué más quiero?”, destacó en el sitio The Wrap.

Vale recordar que el actor padece de alcoholismo. En diciembre de 2020, Anthony Hopkins publicó un video en Twitter para conmemorar 45 años de estar sobrio. “Ha sido un año duro lleno de dolor y tristeza para muchas, muchas, muchas personas, pero hoy hace 45 años tuve una llamada de atención. Me dirigía al desastre, estaba bebiendo hasta morir”.

Sobre su enfermedad, The Sunday Times le hizo una entrevista en la que habla sobre ese pasado. “Mirando hacia atrás, no me enorgullezco de mí mismo porque causé mucho daño. Es letal estar rodeado de borrachos y yo era uno de esos. Pero aunque no quisiera repetir esos años, porque lastimé a la gente, la inquietud y la ira fueron una fuerza impulsora en mi vida”, recordó el actor, quien también padece de dislexia.

Hopkins no para. Pronto lo veremos de nuevo en las películas The Virtuoso, Zero Contact y Elyse, esta última dirigida por su esposa, Stella Hopkins, en su debut cinematográfico. En este thriller psicológico que se enfoca en la vida de una mujer con trastornos mentales, aparte de actuar, Anthony Hopkins también es el creador de la banda sonora.