La divertida y mordaz sátira sobre el mundo de la moda y las desigualdades sociales y políticas Triangle of Sadness, de Ruben Östlund, ganador de la Palma de Oro en el 2017 y nominado al Óscar por The Square, fue ovacionado de pie por largos minutos en su premier mundial. Según coincide la mayoría de la critica internacional, hasta hoy es la más opcionada a recibir la prestigiosa Palma de Oro de esta edición aniversario 75. Esta es la primera película en inglés de Ruben Östlund, y está conformada por un elenco internacional encabezado por el actor norteamericano Woody Harrelson, Harris Dickinson y Charlbi Dean. Una comedia por la cual vale la pena dejarse seducir.

El director sueco se sumergió en este mundo de la belleza física, los influencers y todo su alrededor gracias a su cónyugue, como admitió en estos dias en la Croisette: “Cuando conocí a mi esposa, fotógrafa de modas, quería saber todo sobre esta industria de la imagen. Conversamos mucho sobre como en este medio lo más importante es la estética, el producto en sí, y sobre las condiciones de los y las modelos. Hablamos de la belleza como un tipo de moneda, que es atractiva, pero que también asusta por como eso está dominando al mundo. Ese fue el punto de partida”.

La película sigue a Carl y su novia Yaya, quienes son invitados a un crucero de lujo con una galería de bribones ricos como pasajeros. De pronto un inicio rutinario y tedioso toma otro giro. El crucero termina catastróficamente y ambos terminan abandonados en una isla desierta con un grupo de multimillonarios y uno de los limpiadores del barco. No prosigo para no arruinarles el final, totalmente inesperado.

“El objetivo era crear una montaña rusa para los adultos, algo entretenido, desafiante y gracioso. Usar al cine para lo que es: una experiencia colectiva que al final te deja reflexionando”, prosiguió.

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“Mostramos la película a personas de diferentes regiones y todas reaccionaron en forma distinta. Finalmente vi que los europeos no somos una buena audiencia, nos sentamos con los brazos cruzados, olvidamos que somos parte del espectáculo. Teníamos la responsabilidad de crear una gran película y me siento feliz de que todos estén detrás de su contenido socialista”, asevero.

También se refirió a un estudio científico para relacionar el comportamiento de la moda: “Algo muy interesante que aprendí es como la moda es la estrategia del mercadeo. Nace de una investigación sobre las cebras en la sabana, de manos de un científico que las observaba, pero que no pudo identificar a una en especial dentro de la manada. Así decidió pintar su pelaje de rojo. El asunto es que no solo la identificó él, sino también los leones que la atacaban. De esta manera concluyó que el camuflaje de la cebra no es para desaparecer en la sábana, sino para desaparecer en la manada. La moda funciona exactamente igual, ya que nos vestimos para mezclarnos con un grupo social de forma que no difiramos mucho”.

Y añadió: “Para la industria de la moda es genial tener varias colecciones al año, así tenemos que consumir más prendas de forma que no destaquemos de la manada. Por lo tanto, esto visto desde un comportamiento lógico social fue el enfoque con el que comencé a ver la industria de la moda”. Concluyó.

Woody Harrelson, protagonista de la película, bromeó inicialmente sobre su personaje, Thomas, el capitán alcohólico del barco: “Es marxista, pero yo no. Soy anarquista, así que en ese sentido si somos distintos”. Con un cambio inmediato de expresión, se refirió a la guerra entre Rusia y Ucrania manifestando que es “abominable cuando una superpotencia que tiene un gran poderío militar sin provocación alguna ataca un país como Ucrania”. Sobre su rol en Triangle Of Sadness, el actor norteamericano expresó: “Me encanta el personaje, porque creo que Ostlund dejó que fuera el mensaje de la película. Definitivamente, voy a participar en su próxima producción, haciendo lo que el quiera que yo haga”, acoto. (I)