En la construcción de frases con sustantivos epicenos que se refieren a animales, hay que tener cuidado al establecer la concordancia de género, pues esta se aplica considerando el género gramatical del epiceno (masculino o femenino), pero no el sexo del referente (macho o hembra).

Analicemos el ejemplo de la consulta: «Una cóndor hembra fue rescatada». La concordancia de esta oración no la impone el artículo indeterminado (una), ni el sexo del referente (hembra), sino el género del epiceno (cóndor), que en este caso es masculino. Precisamente este género también influye en la concordancia del artículo.

Con este sustento gramatical, hay que decir o escribir que «un cóndor hembra fue rescatado»; pero no que «una cóndor hembra fue rescatada». Revisemos otros ejemplos.

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Es adecuado decir que «el cisne hembra está herido», pero no es correcto indicar que «la cisne hembra está herida».

Estos sustantivos también se emplean para referirse a personas y, asimismo, hay que prestar mucha atención al construir la concordancia. Por lo tanto, está muy bien decir que «las víctimas, dos hombres de origen europeo, fueron operadas de urgencia»; pero no es apropiado formular que «las víctimas, dos hombres de origen europeo, fueron operados de urgencia».

Recapitulemos. En la concordancia de estos sustantivos no influye el sexo del referente sino el género gramatical del epiceno. (F)

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Fuentes:

Diccionario de la lengua española (versión electrónica) y Nueva gramática de la lengua española (2009), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.