Luce completamente de blanco, desde las alpargatas donde se refugian los pies, hasta sus cabellos que dejan al descubierto lo 73 años que han pasado por él. Conserva la sencillez, la tradición, la esencia que lo caracteriza y aquella ilusión que su raza indomable no se sometía.<strong> Jesús Fichamba</strong>, el otavaleño proveniente de Peguche,<strong> continúa cantándole a sus ancestros con la misma fuerza de hace 35 años y lo demuestra en un nuevo disco que está próximo a lanzar.</strong>El trabajo discográfico se titula <strong><em>La historia musical de Jesús Fichamba</em></strong>,<strong> contiene cerca de 21 temas, entre nuevas creaciones con ritmos contemporáneos y una selección de algunas de sus consagradas canciones </strong>como <em>La bocina</em>, <em>Canción de los Andes</em>, y <em>La Pinta, la Niña y la Santa María</em>, tema con el que representó a Ecuador en 1985 en el festival OTI de la canción, en España, ganando el segundo lugar.“Soy una persona que siempre vive soñando y ahora tengo un material muy bueno, hecho con mucho amor y mucho cariño”, indica sobre el disco que en su mayoría fue producido en España y que tiene previsto lanzar en dos meses, con temas como <em>Yo soy el indio</em>, <em>No busques el amor</em>, <em>Pase lo que pase</em>.Fichamba conversa con mucho orgullo sobre su último proyecto musical y al mismo tiempo reconoce <strong>la trascendencia de <em>La Pinta, la Niña y la Santa María</em>; sabe que es el tema por el que lo van a recordar </strong>y el que siempre van a pedirle en las presentaciones que brinda en Ecuador, Italia, Bélgica y España.-¿Qué significado tiene esta canción?-. “Es parte de mi vida”, responde, mientras toma una pausa para tomar aire. “Me vas a hacer llorar”, apunta. <strong>“Me vienen buenos recuerdos de esa época, éramos un equipo”</strong>, continúa, y en ese momento menciona algunos nombres que –afirma– fueron un elemento fundamental para ese septiembre de 1985. Cita a Pablo Salame, quien era su mánager y el principal piloto de ese equipo. Luis Padilla, el escritor de la canción; Gustavo Pacheco, quien dirigió la orquesta conformada por 47 músicos.Una anécdota para la que confiesa se preparó física y anímicamente. <strong>“Salí al escenario, era una cosa tan maravillosa, sentí como un viento que me llevó, estaba sonriente, alegre, triunfante”,</strong> cuenta.Viajará a Europa en marzo para finiquitar proyectos que prevé ejecutar en este año.(I)