El candidato presidencial izquierdista Roberto Sánchez afirmó que la votación que lo sitúa segundo en el cómputo nacional es la reafirmación de que el pueblo reivindica una injusticia contra el destituido y condenado expresidente Pedro Castillo (2021-2022), al tiempo que su rival electoral Rafael López Aliaga denunció este domingo el “robo” de un millón de votos y exigió elecciones complementarias.

Sánchez, que participa en las elecciones en nombre del encarcelado expresidente Castillo, aseguró en entrevista con EFE que el exgobernante, condenado por el intento de golpe de Estado de 2022, es “un símbolo de resistencia” cuya libertad reclaman los más pobres y olvidados de Perú, lo que espera conseguir recuperando el gobierno y devolviéndole su icónico sombrero que le prestó para estas elecciones.

El candidato de Juntos por el Perú relató que Castillo ha recibido en la prisión con mucha alegría y serenidad los resultados que le sitúan virtualmente en la segunda vuelta frente a la derechista Keiko Fujimori, lugar que se disputa con el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular).

Publicidad

“Este resultado es la reafirmación de que hay un pueblo que reivindica esa justicia fracturada contra el presidente Castillo, que se ha convertido en ese símbolo de resistencia, y que hoy sigue secuestrado y preso”, dijo Sánchez, que ha prometido que su primera acción como presidente será indultarlo.

Por su parte, López Aliaga convocó este domingo a una manifestación en Lima en la que pidió al titular del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que convoque a elecciones complementarias antes del 3 de mayo para que voten un millón de ciudadanos que, según estima, no pudieron hacerlo los pasados días 12 y 13 de abril.

López Aliaga se dirigió a sus seguidores para asegurar que les están “robando el país” porque “más de un millón de peruanos no han votado porque se ha violado la ley” debido a los retrasos en la instalación de mesas de votación el día de los comicios generales.

Publicidad

Publicidad

El candidato de Renovación Popular afiló su discurso contra el jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, a quien acusó de haber elaborado “una estrategia cubano venezolana” para que “un millón de peruanos cansados de esperar cinco horas al final no votaron”, en el Perú y en las mesas instaladas en el extranjero.

Según López Aliaga, ese millón de votantes le hubiera dado la votación más alta en los comicios presidenciales y hubiera superado a la derechista Keiko Fujimori, que es ahora una segura candidata para la segunda vuelta.

Publicidad

Además, este domingo, la Policía Nacional del Perú dispuso que se refuercen las medidas de seguridad en los terminales aéreos y terrestres para evitar la salida del país de los funcionarios de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) investigados por las irregularidades ocurridas el pasado domingo en las elecciones generales del país.

Actualmente, la Segunda Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios investiga en forma preliminar a los funcionarios de ONPE, encabezados por su jefe Piero Corvetto, por el presunto delito de colusión en agravio del Estado, a raíz de las demoras en el reparto del material electoral el día de los comicios, que provocó que 52.000 personas tuvieran que votar al día siguiente. (I)