Novak Djokovic partió este domingo de Australia después de que la justicia rechazara su recurso contra su deportación ordenada por el Gobierno, que consideró que el número uno mundial del tenis representaba un “riesgo para la salud” por no haberse vacunado contra el COVID-19.

La decisión, tomada por unanimidad por los tres jueces del tribunal, echó por tierra definitivamente las esperanzas del serbio de 34 años de ganar su 21.º título de Grand Slam, un récord, en el Australian Open, que comienza el lunes. El profesional de 34 años es el máximo campeón de este certamen con nueve títulos.

Djokovic fue detenido a su llegada a Australia el 5 de enero y puesto inicialmente en detención administrativa. El jugador, que contrajo COVID-19 en diciembre, esperaba una exención para entrar en el país sin estar vacunado, pero las autoridades no aceptaron esta explicación.

¿Cuánto le podría afectar este escenario al profesional serbio? Según la revista Forbes, Djokovic ocupa el cuarto lugar de los tenistas que mayores ingresos registraron en el 2021. El deportista generó 38 millones de dólares de los cuales 30 fueron por gestiones fuera del campo de juego, con la marca deportiva japonesa Asics, la francesa de autos Peugeot y la firma de ropa Lacoste como sus principales patrocinadores; y los ocho millones restantes dentro del rectángulo.

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Patrick Rishe, profesor de Economía del Deporte en la Universidad Washington de Saint Louis (Missouri), sostiene que Djokovic “no es tan simpático como Roger (Federer) o Rafa (Nadal)” y que la actitud mostrada durante este tiempo “alimentan esta reputación”.

“Este incidente puede incitar a una marca que planeaba tal vez una colaboración con él a no hacerlo”, añadió en declaraciones recogidas por el portal Infobae.

“Su imagen se va a ver afectada por esta situación, ya que la mayoría de los tenistas que juegan este torneo se han vacunado y han respetado las reglas”, dijo por su parte Josh Schwartz, responsable de marketing de deportistas en la agencia estadounidense Pivot. “Es una pena, ya que está cerca de establecer el récord de victorias en Grand Slam. Y normalmente, cuando alguien alcanza ese estatus, se puede pensar que eso va a desembocar en oportunidades de tener más patrocinadores. Pero no imagino que se presenten a corto plazo”, continuó. No obstante, el analista considera que sus actuales patrocinadores no abandonarían su apoyo a Djokovic.

La marca de relojes Hublot, uno de los auspiciantes del tenista, aseveró a la agencia internacional AFP que él es un tipo “independiente” y que “continuará su patrocinio con el número uno del tenis”.

De momento Djokovic ha perdido la oportunidad de buscar romper el récord de Grand Slams en su torneo favorito. También pone en peligro su posición en el ranking de la ATP, que lidera actualmente, ya que si el ruso Daniil Medvedev (2.º) o el alemán Alexander Zverev (3.º) ganan el Australian Open, destronarán al serbio del primer lugar. La deportación de Australia y el impedimento de participar en el Grand Slam parecen ser solo el comienzo para Djokovic, quien si no se inocula contra el COVID-19, también estaría impedido de participar en Estados Unidos (US Open) y en Reino Unido (Wimbledon). (D)