Bora-hansgrohe sumó su primer título en Grandes Vueltas con el ciclista australiano Jai Hindley en la cima del podio del Giro de Italia, un trabajo que tuvo en el ascenso a la Marmolada, en la etapa 20, el momento clave del triunfo.

A la parte decisiva de la prueba, Richard Carapaz (Ineos Grenadiers) y Hindley llegaron separados por tres segundos en la pelea por la maglia rosa, con el ecuatoriano como líder general, pese al trabajo del Bora a lo largo de la jornada.

Durante aquella jornada saltaron las preguntas de la táctica del Bora para buscar el triunfo en la ronda italiana, temas que el director deportivo Jean-Pierre Heyndrickx reveló al portal WielerFlits.

Queríamos atacar el Passo Fedaia el sábado. Así que elegimos agotar a los hombres de Ineos tanto como fuera posible ya el viernes. Además, Richie Porte se había retirado y perder a un gregario con tanta experiencia era un golpe mental para Carapaz de todos modos. Eso pensamos”, dijo Heyndrickx.

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El director del equipo alemán aseguró que sus corredores “se sentían bien” y que con esa base se planificó la jornada del ataque y el golpe final a Carapaz.

Habíamos explorado bien la etapa y sabíamos que en el Passo Fedaia sería un sálvese quien pueda. Que habría distancias no con unos pocos, sino con decenas de segundos, y que en la primera subida del día los favoritos se alejarían y lucharían por la victoria. Por eso buscamos que Lennard Kamna se uniera a la escapada”, comentó.

Kamna fue parte de la fuga, incluso Heyndrickx comentó que el alemán “pudo ganar la etapa, pero teníamos un plan diferente. Controlamos los tiempos para que Lennard pudiera hacer su parte. Todo estaba bien pensado, luego se descolgó de la fuga para estar recuperado cuando Jai se le sumó (ocho kilómetros de meta)”.

Con una “comunicación constante”, Bora manejó distancias y tiempos entre el grupo de favoritos y la punta de carrera. “Sabíamos quién estaba y dónde. Luego, Jai eligió el momento exacto para atacar y consiguió un nuevo apoyo de Kamna”.

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Ese fue el momento decisivo en la etapa y el Giro, a 2 kilómetros de la meta en la Marmolada. “Mentalmente fue muy importante. Para Jai porque tenía un compañero fuerte con el que podía ponerse adelante. Desmotivador para Carapaz, que ya lo estaba pasando mal y luego también notó que su rival tenía a alguien más a su lado. Nuevamente lo fundamental es la condición del líder, que tenga buenas piernas. Resultó genial”, apuntó Heyndrickx.

Desde el vehículo del Bora se vivió con intensidad el tramo final de la etapa. “Hay mucha tensión en ese momento porque estás trabajando por un objetivo. Cuando escuchas que Carapaz pierde tiempo, se te pone la piel de gallina. Después esperas que sumen los segundos, pero cuando la diferencia aumenta por encima del minuto, sí sientes cierta euforia”.

En la Marmolada, Hindley sacó 1 minuto 28 segundos a Carapaz. En la contrarreloj, el ecuatoriano tuvo una destacada actuación, pero apenas descontó 7 segundos en la general, lo que dejaría con la maglia rosa y el título a Hindley, el primero para el Bora-hansgrohe en una gran vuelta, y el primero también para el ciclismo australiano. (D)