Barcelona SC se quedó con la primera etapa de la LigaPro; aquello le asegura un cupo en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2023, con los beneficios económicos que eso implica. Sin embargo, el sueño de estar en la final de la edición 2022, cuando el torneo de clubes más importante de Sudamérica se definirá en final única en el estadio Monumental Banco Pichincha, se deshizo cuando los toreros no pudieron rebasar la ronda preliminar del certamen. Aquiles Álvarez, vicepresidente deportivo del club amarillo, reconoce que esa eliminación les dolió mucho, porque tenían “una ilusión”. No obstante, aclara que esa página ya fue volteada y que se enfocan ahora en ser campeones nacionales sin necesidad de jugar finales. Además, en esta segunda parte de la entrevista que concedió a Diario EL UNIVERSO, hace Álvarez un balance de lo realizado por Barcelona SC en el primer semestre del 2022.

¿Qué evaluación hace de lo cumplido por Barcelona SC en este primer semestre a nivel nacional e internacional?

Para nosotros fue espectacular, muy bueno, porque se consiguió ganar la primera etapa de la LigaPro. Si bien es cierto que no nos fue bien, como queríamos, en la fase preliminar de la Copa Libertadores (eliminados en la fase tres, ante América Mineiro de Brasil), no quedamos por los penales. Y en la Sudamericana se nos complicó un poco. Irónicamente, en el semestre, entre LigaPro, Libertadores y Sudamericana, solo se perdieron cuatro partidos; y a nivel nacional hubo algunos tropiezos en casa, pero también hubo triunfos importantes, como ante Universidad Católica en el Atahualpa y ganarle a Macará en el Bellavista. Entonces, en el balance de esta primera parte, nos entristeció lo sucedido internacionalmente. Nos quedamos con el sueño de jugar la final en nuestro estadio, pero hay que seguir adelante. No hay que quedarse llorando; hay que sacudirse y virar la página. Barcelona ganó la primera etapa aun con altibajos, porque tuvimos que cambiar el entrenador, y esto, generalmente, golpea en cualquier proyecto o estructura, y más aún cuando está comenzado un campeonato. Además, porque el equipo que se terminó armando con él (Jorge Célico) y la secretaría técnica es durísimo. No decaer en la estructura futbolística por cambiar un entrenador y ganar la etapa es meritorio para Barcelona.

Por lo que usted dice, fue un golpe quedar fuera de la Libertadores, ya que la final única será en el Monumental Banco Pichincha...

Publicidad

No hay que tapar el sol con un dedo. No podemos decir que esto no nos interesa. Debemos ser realistas: nos dolió mucho, por la ilusión que teníamos de jugar una final en nuestro estadio, con toda nuestra gente. Aquello habría sido una fiesta maravillosa, pero así es el fútbol. No se pudo seguir en ambas copas (Libertadores y Sudamericana). Por ahora disfrutamos de lo obtenido en la LigaPro, que nos asegura una (eventual) final; pero hay que trabajar duro, porque se viene una segunda parte y nuestra meta es ganarla para evitar las finales. Dios quiera que podamos ganar el campeonato de forma directa.

¿Pensaron en algún momento que la primera etapa se les escapaba?

Tuvimos momentos duros; hubo dudas, pero el equipo sacó la casta y se repuso. Fue un momento complicado haber perdido contra Gualaceo (0-1, en casa). Al siguiente día de esto, el Beto (Carlos Alfaro Moreno) convocó al plantel y al cuerpo técnico a una reunión, y no fue como dicen que se realizó para apretarlos, para retarlos. Esos liderazgos de meter miedo han cambiado, y eso no funciona. El presidente del club es un gran motivador, y lo que hizo fue precisamente (...) motivar al plantel, para ver qué sentían, porque no son robots. Después de esa charla, el equipo fue a ganar a Macará, en Ambato; fueron tres puntos de oro. El Clásico (1-1) no fue un resbalón, porque este siempre será un partido distinto; se juegan otras cosas. Habría sido lindo ganarlo; lo empatamos, pero ese punto nos dio la etapa. Por eso, siempre los balances hay que hacerlos al final y no en medio del campeonato. Hoy vemos las cosas en otro contexto y perspectiva.

¿Estuvieron pendientes de lo que sucedía entre Independiente del Valle y Mushuc Runa cuando Barcelona perdía ante Aucas?

Publicidad

Claro. Estábamos en Quito con mis hermanos, y ellos estuvieron pendientes de ese partido. Sí sentimos que se nos iba la etapa en ese momento, sinceramente. Después del empate con Deportivo Cuenca en casa (1-1) teníamos que ir a Quito a vencer al Aucas. Lo que pasó con Independiente del Valle: eso lo tomamos como una bendición de Dios, que quería que ganemos la etapa. Mushuc Runa jugó con hidalguía y bravura a ganar un partido en que nadie les apostaba a ellos y visitantes. Ese resultado nos dio la oportunidad de seguir primeros y definir la etapa en Guayaquil. Fue un 4-0 lindo ante Cumbayá FC, con un marco de público espectacular.

Luego del triunfo de Mushuc Runa, en su cuenta de Twitter publicó que el próximo año pedirán jugar en Echaleche. ¿Es broma o en serio?

Es en serio. Luego de perder con Aucas, estábamos en el camerino, junto con el Beto, cuando me escribió el doctor (Luis) Chango (presidente vitalicio de Mushuc Runa) para felicitarnos. Nos comentaba que gracias a ellos teníamos la posibilidad de definir la etapa en nuestro estadio. Por supuesto, se lo agradecimos. La gente empezó a inventarse cosas (en redes sociales). Y nos había llegado el meme del Beto con el poncho, y se lo enviamos a Chango, que lo subió a sus redes; esto quedará para la historia. Hemos tenido algunos roces con el doctor, pero quiero que se entienda que nosotros no programamos los partidos: hay una empresa que tiene los derechos de transmisión, que es la que hace la programación, y por eso mi tuit. El próximo año vamos a pedir a GolTV que nos dé la posibilidad de que Barcelona esté en Echaleche. Nosotros entendemos que (el estadio) es un proyecto que ha costado mucho a Mushuc Runa y que aporta al fútbol, al deporte y a todos. Nos gustaría jugar en su escenario y llevarnos los tres puntos (sonríe).

Chango siempre ha sido crítico, en especial con los equipos del Astillero...

Publicidad

Él ha sido crítico porque las formas como se han dado las cosas no le han gustado, pero eso es un tema de política deportiva. Cada dirigente debe defender a su institución como lo considere mejor. Si nos tocan en esa parte, sí nos defendemos, pero nunca lo llevamos al plano personal. No somos odiadores y nos llevamos bien. En todo caso, sí creo que puede ayudar lo que pasó. Barcelona tiene las puertas abiertas para todos los equipos del país y lo ha demostrado a lo largo de la historia. Nos encantaría jugar en Echaleche.

¿Qué le dice a Chango?

Que es un amigo, que lo vamos a ir a buscar y visitar. Y, si la cooperativa puede ayudarnos con un crédito a diez años, para bajar un poco el déficit, se lo agradecemos (sonríe).

¿Usted también se pondría el ponchito?

Sí, por supuesto, muy encantado (ríe). (D)