Durante la temporada 2020, en su primer año como técnico de Barcelona SC, Fabián Bustos fue objeto de reproches por su método de trabajo en relación a la aplicación de sistemas tácticos.

Él asegura que por “críticas infundadas que confundieron al oyente” prefirió no seguir escuchando o viendo programas de análisis de fútbol el año pasado. A la vez el entrenador admite que le gusta estar actualizado, recopilando datos y estadísticas, de modo que se buscó la forma de estar al tanto de los reportes de la prensa. Aunque él insista en que se desconectó completamente, porque el pasado sábado, en charla con EL UNIVERSO, reconoció que midió la repercusión del resultado del primer amistoso de pretemporada de Barcelona ante Manta FC, disputado el 31 de enero en Portoviejo, donde su club remontó para acabar ganando 4-2. “No te puedes relajar”, alerta el argentino de 51 años.

Su reto este año, dice Bustos, es llegar “lo más arriba posible” en la Copa Libertadores, pero “paso a paso”. “Ojalá que lleguemos hasta semifinales. Es muy difícil, pero soñar no cuesta nada”, expresa. En el ámbito local espera conseguir el bicampeonato, un registro esquivo desde 1980-1981.

Sobre Otto Vieira

En la misma línea, Bustos fue preguntado por EL UNIVERSO sobre si conocía que el brasileño Otto Vieira fue el último entrenador que obtuvo dos títulos seguidos con los amarillos, en 1970-1971. De hecho, Vieira es el director técnico con más títulos en la historia del club: tres, en 1970, 1971 y 1980.

“Sí, sabía el dato. Alfaro Moreno y Aquiles Álvarez (presidente y vicepresidente deportivo canario, respectivamente) me contaron eso, que Barcelona no era bicampeón hace 40 años. Y desde el momento que me lo dijeron me entró ese bichito, y ese es uno de nuestros objetivos: intentar ganar el bicampeeonato”. Y prosiguió: “Las estadísticas me encantan, me motivan, me dan fuerza. Ojalá que nosotros podamos seguir haciendo historia”.

‘Se puede escribir más’

El Toro Bustos lleva un año y casi dos meses en el cargo de estratega de Barcelona, una tarea que no desestimó cuando se la propusieron y que por estos días sigue valorando. “Cuando asumí el 16 de diciembre de 2019 dije que no quería ser un entrenador que pasara nomás (de manera fugaz). Dije que quería entrar en la historia (del club), y creo que ya hemos escrito una parte en la historia, pero esta todavía se puede seguir escribiendo y vamos a ir por eso”, recordó.

El timonel torero entiende muy bien que lo primero en Barcelona para constar en los anales del club es conseguir más campeonatos ecuatorianos y por lo menos igualar, en la Copa Libertadores, las campañas de sus compatriotas Miguel Ángel Brindisi (en 1990) y Rubén Darío Insúa (en 1998), ambos finalistas de América.

De momento, Bustos se ha planteado repetir, a nivel continental, lo que el uruguayo Guillermo Almada consiguió en el 2017, cuando llevó a Barcelona hasta las semifinales. Eso sí, Bustos no habla de usar a Barcelona como trampolín para llegar a la Tri ni para que clubes poderosos de Sudamérica o México pongan sus ojos sobre él. Por eso refiere a su estancia en el club como “el lugar al que siempre quise llegar”. Pero reconoce que el fútbol es “tan dinámico que de un día para otro las cosas cambian”, y no puede asegurar cuánto tiempo estará en el banquillo torero, aunque insista él que en Barcelona disfruta de su trabajo y se siente feliz.

Su contrato termina en diciembre próximo. “Sí me gustaría cumplir un ciclo largo”, dice. Tal vez no de 22 años (¿o sí?), como Arsene Wenger, en el Arsenal inglés, pero sí como el de Almada, quien entre 2015 y 2019 fue el técnico de más duración en tiempos recientes. (D)