Mario Canessa: Eduardo Zuleta, ‘el Chivo’ que soñó con masificar el tenis nacional

8 de Septiembre, 2018 - 00h00
8 Sep 2018
Eduardo Zuleta soñó con masificar el tenis nacional
Eduardo Zuleta soñó con masificar el tenis nacional
Eduardo Zuleta (d) fue bautizado con el apodo de Chivo por su agilidad en el correr y en el saltar y por esas mismas características, cuando recién comenzaba, también lo llamaban Flecha o el Corredor de la calle.
8 de Septiembre, 2018
8 Sep 2018

Nació en Guayaquil, el 19 de noviembre de 1935. Sus padres fueron don Eduardo Zuleta Torres y doña Hilda Candelario Manzo. Eduardo fue bautizado con el apodo de Chivo por su agilidad en el correr y en el saltar y por esas mismas características, cuando recién comenzaba, también lo llamaban Flecha o el Corredor de la calle.

Su inclinación era por el fútbol, y jugó en la categoría juvenil por el Club Sport Patria como centrodelantero. Su interés por el tenis nació luego de ver, en el Guayaquil Tenis Club (GTC), el partido de exhibición entre Pancho Segura y Pancho González. Ese duelo entre los famosos Panchos lo deslumbró y tras poco tiempo entró a trabajar al club en calidad de pasa bolas. Así tuvo Zuleta la oportunidad de ‘tropezarse’ con el tenis, el deporte que lo sacó del anonimato.

Un día cualquiera, Benjamín Rosales, que era presidente del GTC, lo vio jugar y se quedó sorprendido del tenis que mostraba el chico pasa bolas. Entonces decidió incorporarlo al equipo juvenil del club, que integraban Carlos González, Tomás Borja y Miguel Olvera.

Zuleta cada vez jugaba mejor y Rosales lo ayudó; conociendo que tenía problemas económicos lo ascendió para que trabajara de mensajero y le dio las facilidades para que practicara tenis. Era tanta la afición del Chivo que se conoce que entrenaba seis horas diarias; el Tenis Club también lo ayudó dándole alimentación y los cuidados médicos que requería. A la edad de 16 años Eduardo Zuleta tenía una contextura muy delgada, entonces el GTC decidió enviarlo seis meses a Riobamba para que tuviera un plan alimenticio más consistente. El objetivo se cumplió plenamente, ya que Zuleta mejoró su contextura física.

De esa miniescuela del club sobresalieron Olvera y Zuleta, aunque Tomás Borja tenía tanta calidad como los anteriores, pero lamentablemente tuvo un limitante: a Borja no le gustaba viajar porque le tenía terror a los aviones. A Carita Borja no lo movían de Guayaquil y terminó con esa posibilidad de competir, que fue ampliamente aprovechada por Olvera y Zuleta.

Eduardo Zuleta en 1949 fue seleccionado del Guayas y jugó los campeonatos nacionales juveniles. Se enfrentó en ese entonces a rivales como Alberto Baquerizo, Germán Peñaherrera, Sixto Suárez, Rodrigo Borja Cevallos (expresidente de la República de 1988 a 1992), entre otros. Una de las razones de por qué mejoraron tanto Zuleta como Olvera, fue que los dos se dedicaban al tenis, mientras que los demás se ocupaban más del estudio que del tenis.

El Chivo se hizo querer mucho por su sencillez y la gente comenzó a respaldarlo, tanto que se hacían colectas para financiar sus viajes. Se recuerda el éxito de la colecta popular impulsada por el periodista deportivo guayaquileño don Manuel Chicken Palacios, quien consiguió recaudar para el pasaje y para seis meses de estadía en Estados Unidos a favor del Chivo Zuleta. La colecta consistió en que cada persona donara un sucre), pero también se consiguió que el presidente del país en la época, el Dr. José María Velasco Ibarra, autorizara el pago de 500 sucres mensuales a favor de Zuleta y también otros tantos a favor del tenista Olvera y de Luis Ratti.

Zuleta, con su don de gentes, hizo mucha amistad con gran cantidad de tenistas, especialmente con latinos. Siempre soñó en presentarse en Europa, ya que el nivel de tenis que se jugaba en el Viejo Continente era superior, mientras que si solo jugaba por Estados Unidos era posible que siguiera ganando torneos, pero se iba a quedar estancado. Zuleta convenció a Olvera para brincar el gran charco, convencidos del tenis que tenían y además porque en esa parte del planeta se jugaba el tenis en canchas de arcilla, donde ellos eran especialistas.

Esa gira europea de 1962 fue extensa. Jugó en Cannes, Niza, Montecarlo, Palermo, Reggio, Calabria, Nápoles, Roma, Milán, luego se fueron a Holanda e Inglaterra, donde jugó en Hilberson, Bristol y Wimbledon.

Entre 1960 y 1963 encontramos en el récord de Zuleta triunfos importantes como sobre Roy Emerson (Australia), jugado en Miami. También victorias sobre los suecos Eric Lundvist, Ulf Schmidt, al italiano Giusseppe Merlo, al australiano Martin Mulligan, contra el inglés Mike Sangster, a los estadounidenses Gardner Mulloy, W. Reed, al brasileño Tomás Koch y sobre el argentino Eduardo Soriano.

No podemos olvidarnos de sus participaciones en sudamericanos, como la Copa Mitre en 1962 en Guayaquil, cuando junto a su socio Olvera ganaron a Chile con sus estrellas Patricio Rodríguez y Patricio Cornejo. Vencieron a Argentina, que tenía a Escribano y Soriano, y en la final al fuerte equipo de Brasil con sus figuras de talla mundial como Thomas Koch y Carlos Fernandes. Ecuador era campeón de Sudamérica como lo había sido antes por primera vez la natación (1938) y como siempre las autoridades les ofrecieron casa y auto, pero nunca les cumplieron.

Todos esos triunfos, incluyendo los iniciales de 1961 en Copa Davis, fueron creando un interés inusitado por el tenis en el país. Se recuerda que en esos días se invitó al público que asista gratuitamente a ver jugar a Pedro Cedeño, Zuleta, Olvera y Tomás Borja. El estadio se llenó, hubo una verdadera fiesta hasta con banda de música; esa táctica dio resultado y se comentó mucho de ese debut del equipo ecuatoriano en la Copa Davis.

Participó en algunas ediciones de la Davis. Ahí enfrentó al equipo colombiano de William Álvarez; con Trinidad y Tobago, donde Zuleta convenció a los dirigentes para jugar con su hermano Washington Suárez en 1963 con Venezuela. Zuleta muchas veces no participó en la Davis porque era un trotamundos; por ejemplo, cuando fue citado a jugar con Argentina, estaba en torneos por los países socialistas y tuvo que excusarse. Los amigos lo llamaban también el Comerciante, pues cuando regresaba de viaje traía siempre algo para vender.

El Chivo se cansó de ganar medallas y diplomas. Se calcula que obtuvo más de 586 torneos alrededor del mundo, unos más importantes y otros de segundo nivel, como se los podía dividir en esos tiempos.

Las características de su juego se pueden sintetizar así: tenista de línea de fondo, sin golpes contundentes pero con gran ubicación, velocidad y mucha resistencia. Zuleta era un hombre obsesionado por la masificación del tenis en el país, estaba convencido de que era un deporte que podía llegar a todas las clases sociales. Su afán era que las autoridades pudieran incluir el deporte blanco en las escuelas, colegios y universidades. Me consta cómo con gran esfuerzo montó su escuela de tenis en el corazón de la Alborada, un lugar estratégico. Lamentablemente, por la falta de apoyo, no pudo superar el embate por el fenómeno de El Niño que sufrió el litoral ecuatoriano entre los años 1982 y 1983.

Hombre tenaz por su tesis de la masificación, en su manual recalcaba que muchos como Miguel Olvera, Washington Suárez, Tomás Borja y él mismo, venían de cunas humildes y llegaron a dominar el tenis ecuatoriano, pero que las autoridades deportivas y educacionales les cerraron todas las puertas y así se fue esfumando su sueño de que el tenis pudiera ser masificado en nuestro país.

Hoy recordamos en esta columna al Chivo Eduardo Zuleta por su sencillez, por la forma alegre de llevar su vida y por haber sido uno de los grandes tenistas del país. (O)

Mario Canessa: Eduardo Zuleta, ‘el Chivo’ que soñó con masificar el tenis nacional
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2018-09-08T11:13:29-05:00
El 'Chivo' se cansó de ganar medallas y diplomas. Se calcula que obtuvo más de 586 torneos alrededor del mundo, unos más importantes y otros de segundo nivel, como se los podía dividir en esos tiempos.
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