Montañita es una comuna del cantón Santa Elena, provincia del mismo nombre, ubicada en la zona norte de la Ruta del Sol. Es mundialmente conocida por la práctica deportiva del surf y, según los entendidos, posee olas de hasta tres metros de altura. Aparte de esta actividad, Montañita es el paraíso para turistas nacionales y extranjeros, porque cuenta con varios destinos turísticos cercanos: avistamiento de ballenas, cascadas, espacios naturales, acceso a la cordillera Chongón-Colonche, etcétera.

El 5 de diciembre pasado, autoridades del Ministerio del Deporte y dirigentes de esta disciplina anunciaron oficialmente que desde el 6 hasta el 14 de abril del 2013 en Montañita se realizaría el Campeonato Mundial de Surf –categoría máster– con la participación de 600 delegados y 200 deportistas de más de 30 países. Competirían los mejores surfistas del planeta. Dicho evento se transmitirá en tiempo real a más de 160 países y cuenta con el aval de la Asociación Internacional de Surfistas (ISA). El Gobierno prometió 600.000 dólares para la preparación de los deportistas nacionales porque desea masificar su práctica. Como es de suponer, Montañita se volverá centro de atención mundial.

Esta situación privilegiada que tiene Montañita ha permitido su desarrollo inusitado durante las últimas décadas, que le ha acarreado muchos inconvenientes, especialmente de tipo sanitario, debido al pésimo sistema de alcantarillado. A través de esta columna hemos estado atentos para que este problema se solucione. En el artículo ‘El alcantarillado de Montañita II’, publicado el 24 de septiembre pasado, comenté que el Miduvi, a través del Instituto de Contratación de Obras (ICO), contrató con el ingeniero Patricio Rodas por 822.000 dólares la puesta en funcionamiento, prevista para el fin del presente mes de marzo, coincidiendo con el inicio del Mundial de Surf. Hace tiempo se construyó un ducto cajón –junto al estero de Montañita– como parte integral del primer sistema de alcantarillado que nunca funcionó, lo que fue aprovechado irresponsablemente por dueños de viviendas y restaurantes para depositar los desechos sólidos, provocando su colapso.

La medianoche del pasado 21 de marzo, una maquinaria pesada clandestinamente abrió una zanja desde el estero al mar para desfogar esas aguas contaminadas. Ningún funcionario se responsabilizó de aquella acción criminal contra el ambiente y salud de los habitantes. El 6 de febrero pasado ocurrió una acción similar ordenada por el Comité de Operaciones Emergentes, liderado por el gobernador.

El director provincial del Ambiente prometió que “ordenará un proceso administrativo para establecer responsabilidades”, dudo que habrá los resultados deseados. El gobernador, mediante declaraciones públicas, comentó que el Gobierno había invertido más de dos millones de dólares (?) para adecentarla. En varias ocasiones lo llamé telefónicamente para solicitarle información al respecto, pero nunca contestó, pues quería saber el detalle de las supuestas obras.

La carretera de concreto –construida por Verdú S.A. hace dos años– desde Manglaralto a Montañita se está cuarteando y ninguna autoridad reclama. La constructora ha colocado una capa de asfalto para disimular el pésimo trabajo.

El sábado pasado estuve en Montañita y observé que una maquinaria municipal removía tierra del supuesto malecón para enterrar tubos y luego adoquinar las tres calles, me comentaron. Primero debían colocar técnicamente las piedras gigantes (rompe olas), que sirven de guarida de ratas y urinario público. Todo lo hacen de forma apurada e improvisada. ¡Viva el despilfarro en nombre del Mundial de Surf!