Este domingo, la imagen de la Virgen de El Cisne recibió la visita de centenares de devotos en la iglesia María Auxiliadora del cantón Catamayo, a 37 kilómetros de Loja.
Muchos lojanos lo hacen aprovechando el día de descanso y tomando en cuenta que este lunes es un día de trabajo normal en la provincia. Solo algunas instituciones privadas permitirán la jornada única para que sus empleados puedan ir a recibir la imagen al norte de la ciudad.
La mayoría de los romeriantes o penitentes, como prefieren llamarse, siguen acompañando a la imagen, y lo han hecho incluso durmiendo en el exterior de la iglesia de Catamayo.
Para ello han instalado carpas, esteras, colchones o simplemente cartón. Todo lo que les permita improvisar una cama, un lugar donde dormir. “Por el cansancio no se siente incomodidad ni frío” dicen algunos. Es el caso de Segundo Quezada González, viudo de 74 años de edad, quien hace la romería desde hace ocho.
“Vengo todos los años. Soy lojano, pero vivo en Quito. Ya vine predispuesto a dormir afuera, porque en esta época es difícil encontrar hotel”, comenta Quezada.
El peregrino dice que invirtió $ 7 diarios en comida y pagó $ 20 en transporte público desde Quito. “Uno ya viene con esa convicción. Si uno llega a dormir afuera soportando el frío, sé que ella (la Virgen) me va a proteger”, comenta, y agrega que así como ha dormido en El Cisne, San Pedro y Catamayo, espera hacerlo en los portales aledaños a la Catedral de Loja, en donde permanecerá hasta el 8 de septiembre, día dedicado a la advocación de la Madre de Dios.
En Catamayo se vivió una fiesta de artistas, luces y juegos pirotécnicos. El remodelado parque sirvió como atractivo turístico. Su área verde fue cuidada celosamente, a diferencia de otros años.
Comercio mejora por romería
El comercio es, sin duda, uno de los sectores que se han beneficiado con la romería, pues atrae a miles de consumidores que compran de todo.
Por ejemplo, por donde va la imagen se venden globos, golosinas, prendas de vestir, recuerdos con fotos e imágenes de la Virgen. Pero sin duda lo más comercializado es la comida.
Con anticipación los propietarios de restaurantes se abastecen con el doble y triple de lo acostumbrado para poder vender platos típicos que van desde los $ 2,50 hasta los $ 6, dependiendo de la exigencia del consumidor.
Los representantes de los sectores hotelero y comercial no tienen una cifra estimada de la cantidad de dinero que ingresa en este mes, sin embargo, aseguran que los montos son elevados, sin tomar en cuenta a los informales, que son cientos y que son considerados una competencia para el comercio legal.
Prueba de ello, en la vía Loja-Catamayo desde el sábado se instalaron toldos y tiendas en donde se espera vender frutas, jugos, comida. Los comerciantes aspiran a ganar en algunos casos al menos el 100% de lo invertido.
“Esperamos que no nos caiga el SRI”, dice Miguel, quien junto con su familia trabajará desde la madrugada de este lunes preparando arroz, carne de cerdo y pollo. “Hemos comprado platos desechables y tenemos todo listo. Incluso hemos traído cobijas para amanecernos”, agrega.
En el sector de la “urna del Villonaco”, lugar en donde se hará una parada de descanso y se escuchará la misa, casi al mediodía del lunes, otro grupo de comerciantes se instala junto a una cruz, único recuerdo del fatal accidente que cobró la vida de 20 comerciantes que fueron atropellados por un tráiler el 20 de agosto de 1997.
En Loja, las autoridades y comunidad se alistan a recibir la imagen
Las calles por donde pasará la Virgen de El Cisne ya fueron señalizadas, las aceras limpiadas, mientras que las fachadas lucen coloridas y adornadas con flores, serpentinas, manteles blancos y celestes.
“Para recibir a nuestra señora”, dicen moradores de la calle Gran Colombia, por donde la romería ingresará al centro de Loja.
Ríos interminables de peregrinos es lo que se espera ver en el trayecto hasta Loja. Lo que ya sucedió antes en el recorrido entre El Cisne y San Pedro de la Bendita.
La misa de bienvenida en los exteriores de la Catedral la presidirá el obispo de la diócesis de Loja, Julio Parrilla, y participarán el arzobispo de Cuenca, Luis Cabrera; René Coba, obispo auxiliar de Quito, y otros prelados y sacerdotes de la provincia.
Según la primera autoridad eclesiástica de Loja, la imagen no saldrá de la Catedral. “Necesitamos recuperar una devoción por la cual cada uno vaya en peregrinación a donde está la imagen y no que la imagen ande por parroquias, barrios o instituciones, lo que hace muy difícil una pastoral de atención espiritual, sino que muchas veces prevalece el tema folclórico, turístico y comercial”, dijo Parrilla.















