AFP
ATENAS.- El proyecto de ley sobre las nuevas medidas de austeridad en Grecia, que suscita masivas protestas en el país, fue adoptado el miércoles en un primer voto "sobre el principio" de la medida.

Tras la votación, 154 diputados del PASOK, partido socialista en el poder, sobre los 295 presentes en el parlamento, votaron en favor de este proyecto de ley exigido por los acreedores del país (la Unión Europea, el FMI y el BCE).

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Todos los diputados presentes de los partidos de la oposición votaron en contra.

El jueves por la noche habrá un segundo voto definitivo sobre los artículos y el proyecto de ley en su conjunto.

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El proyecto de ley prevé la reducción del número de trabajadores en el sector público, un aumento de impuestos y la congelación de las convenciones colectivas, abriendo la vía a una generalización de la reducción de los salarios en el sector privado.

Más de 125.000 personas, según la policía, y 200.000 según los sindicatos, salieron este miércoles a las calles del país para protestar contra este proyecto de ley.

Para el primer ministro griego, Giorgos Papandreu, la adopción de nuevas medidas que enviarán al desempleo técnico a miles de funcionarios, recortes salariales en la función pública, entre otras, es la condición para que Grecia pueda reforzar su capacidad de negociación el domingo en una cumbre europea en la que será abordada, en Bruselas, la crisis de la deuda soberana en la eurozona.

Continúan protestas

Mientras, en la mañana se produjeron enfrentamientos entre jóvenes y policías que transformaron en campo de batalla el centro de Atenas, sofocado por gases lacrimógenos e incendios de botes de basura.

Cuarenta y cinco personas resultaron heridas, entre ellas 25 policías y 20 manifestantes, según la policía y el ministerio de Salud.

Iniciados por la tarde frente al parlamento, en la plaza central de Syntagma, por grupos de jóvenes enmascarados, los enfrentamientos y los actos de vandalismo contra almacenes y edificios públicos seguían cuatro horas más tarde en los alrededores, desertados por la mayoría de los manifestantes.

Centenares de manifestantes lanzaron cócteles Molotov, piedras y botes de basura incendiados a las fuerzas del orden, que seguían a la defensiva, cambiando la táctica de ataques agresivos y brutales de los últimos meses.

Un policía de civil localizado en medio de la muchedumbre por manifestantes fue golpeado por un grupo de agresores, que se apoderaron de su arma, indicó una fuente policiaca.

Las calzadas de las grandes arterias del centro estaban cubiertas de botes de basura incendiados -sacados de los montículos de basura acumulados durante dos semanas de huelga de los recolectores de basura-, así como de pedazos mármol y vidrios rotos de las estaciones de autobuses destruidas.

La furia de los revoltosos estalló contra el cordón policiaco que protege al parlamento, donde será votado el jueves el nuevo proyecto de ley de austeridad a petición de los acreedores internacionales del país.

Los grandes hoteles de la plaza cerraron sus ventanales ante la ofensiva.

Una garita que en tiempos normales alberga a los vistosos guardias que llevan el uniforme típico y cuya marcha cadenciosa fascina a los turistas, fue incendiada ante la mirada de centenares de periodistas del mundo entero que vinieron para ver el pulso entre el pueblo griego y sus gobernantes tras dos años de crisis.