La manicura es importante para que las manos luzcan bellas, pero no es lo único que podemos hacer por nuestras uñas. Es muy importante que estén saludables desde adentro, lo que consigues con una alimentación balanceada, rica en hierro, calcio y magnesio.

Para que tus uñas no se resequen debes hidratarlas, utiliza una crema humectante varias veces al día. Es fundamental no abusar de los esmaltes. Déjalas descansar de ellos por lo menos un día a la semana para que respiren y se restablezcan.

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Evita a toda costa las uñas postizas. Ten en cuenta que las limas de plástico son mucho menos agresivas que las de metal. Si mantienes tus uñas limadas es más fácil que no se rompan.

La manicurista Gardenia López dice que una manicura correcta debe seguir los siguientes pasos: quitar el esmalte, limar, tratar las cutículas, revitalizar, fortalecer y aplicar el esmalte. Al llegar al paso de las cutículas es necesario aplicar  crema para cutículas (producto de naturaleza alcalina líquida o en emulsión cremosa).

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Damos un masaje sobre las uñas, repartiendo el producto por los bordes, y a continuación,  empujamos levemente la cutícula hacia dentro (palito de naranjo). A continuación, sumerge los dedos en agua tibia para eliminar el producto. Nunca cortes las cutículas, de lo contrario van a crecer mucho más fuertes. Después, fortalece la uña aplicando un endurecedor.