Las acciones de Teleamazonas que eran  del banquero  Fidel Egas pasaron a un fideicomiso de sus amigos y conocidos,  a un grupo español y otro peruano. El miércoles pasado salió de ese canal, al que debió vender por una disposición de la Constitución que elaboró este régimen, y al día siguiente contó a este Diario detalles de la transacción.

“Traspasé las acciones de  Teleamazonas  a un fideicomiso manejado por Produfondos. Ese fideicomiso ha ido encontrando personas aprobadas por mí para que sean las titulares de las acciones”, señaló Egas.

El empresario aseguró que “el Gobierno quiso que (el canal) se lo venda a extranjeros”, y que estos  fueron condicionados por el régimen, según sus fuentes.

Sobre los nuevos accionistas no dio nombres, pero dijo que “son un grupo de empleados, amigos cercanos de Quito, un grupo de conocidos de Guayaquil, un grupo peruano (especialista en medios) y un grupo español; en participaciones más o menos adecuadas que garantizan que  Teleamazonas  pueda seguir manteniendo independencia en el futuro”.

A las 11:00 del pasado jueves, en el piso 10 del edificio Dinediciones, nos recibe un Fidel Egas, terminando de preparar el viaje a España que emprendería esa misma noche. La papa caliente es el canal Teleamazonas y durante el diálogo con EL UNIVERSO es evidente el sinsabor por la venta obligada, por el comportamiento de la audiencia y por la ríspida relación con el Gobierno.

¿A quién vendió Teleamazonas?
Traspasé las acciones de Teleamazonas a un fideicomiso manejado por Produfondos. Ese fideicomiso ha ido encontrando personas aprobadas por mí para que sean las titulares de las acciones tanto de Cratel (razón social del canal en Quito) como de Teleamazonas Guayaquil. Fundamentalmente son un grupo de empleados, un grupo de amigos de Quito, un grupo de conocidos de Guayaquil, un grupo peruano y un grupo español; en participaciones más o menos adecuadas que garantizan que Teleamazonas pueda seguir manteniendo independencia en el futuro.

Entonces no es una venta.
Salgo de Teleamazonas absolutamente, los nuevos accionistas decidirán a quién nombran como directores, gerente, etc. Ayer (miércoles) fue mi última reunión con la gente de Teleamazonas. Si mañana me llaman y me piden un consejo se los daré feliz de la vida, si me piden apoyo financiero pensaré en recuperar el dinero. Es un proyecto que yo hice, cogimos el quinto canal y dejamos casi el primero.

¿Quiénes son los nuevos propietarios?
Ellos darán sus nombres, solo puedo decir que el grupo peruano es de medios de comunicación y que mis amigos de Quito son fácilmente reconocibles. Prefiero no revelar los nombres mientras esto no esté terminado, están firmando los contratos y las letras de cambio porque es una venta a plazos.

¿Se quedó con el 25%?
No, si algún día permiten que tenga una participación trataré de comprarla.

¿Por qué?
No quiero que sigan los problemas. Estoy consciente de que atrás de esta disposición constitucional, convertida después en un afán persecutorio, están personas que se han vuelto mis enemigos casi gratuitos. Me molesta estar en este baile por algo que no me merezco: No compré Teleamazonas para defender mis negocios. Estos se han visto perjudicados porque los gobiernos a los que Teleamazonas, en algún momento, ha criticado han tenido malas relaciones con nosotros.

Pero sí le gustaba ser propietario de un canal.
Me gustaba el poder de influencia que uno podía tener para cambiar la sociedad, a todos nos gusta que las cosas funcionen más o menos a nuestra forma de ver y ese fue un camino. Ahora lo dejo sin que por supuesto haya alcanzado ni lo más mínimo de lo que era mi sueño.

Estuvo a cargo durante diez años. ¿Cree que logró cambiar un poco la televisión o el rating y el manejo de imagen lo cambiaron a usted?
Creo que las dos cosas, el rating me cambió a mí probablemente. Me di cuenta de que mis ideales de tener programas críticos o educativos no servían. La mejor televisión del mundo, si no se ve, no sirve. Hay que darle al televidente lo que él quiere, ahora hay que dosificar eso y algo se hizo. El problema de que los canales hayan estado antes en manos del Grupo Isaías y ahora en las del Gobierno neutralizaron cualquier acción.

Pero en un principio tuvo la intención de pasar documentales en lugar de telenovelas y ahora es casi igual que el resto.
No creo que tan igual que el resto, pero indudablemente no tan diferenciado como hubiera querido. Ahora se está haciendo una televisión asquerosa y esa es la que más rating tiene.

El rating le ganó.
A los ecuatorianos les gusta una televisión barata, sin criterio, que no educa, que distrae con cosas simplísimas. Estoy decepcionado de mis conciudadanos por eso es que le estoy dedicando tanto tiempo a España donde veo a esos conciudadanos cambiar de criterio, luchar por otras ambiciones.

¿La salida de Jorge Ortiz fue programada para entregar un canal saneado entre comillas y no tener problemas con el Gobierno?
Puede ser que esté equivocado, pero Jorge se convirtió en un ícono de la oposición y eso hacía que todo lo que el canal dijera se viera como de oposición. El poco tiempo que Jorge ha salido del canal no creo que ha cambiado mucho esa percepción pero tampoco ha bajado considerablemente la audiencia. Los empleados de Teleamazonas sentían que podían perder su fuente de trabajo y en algún momento en rumores le acusaban o le hacían bromas a Jorge. Entonces, Jorge en una sensibilidad me dijo: Me voy. Y yo francamente le dije: Sí, ándate, porque facilitas ya la venta del canal.

Sí hubo entonces un preparar el canal para la venta.
El Gobierno quiso que se lo venda a extranjeros y esos extranjeros hablaron con el Gobierno y yo creo que el Gobierno condicionó alguna de esas cosas... es más yo sé que el Gobierno lo hizo pero no puedo revelar las fuentes que tengo.

Y no lo puede probar.
Sí lo puedo probar, pero no quiero revelarlo porque pienso que fueron leales conmigo.

No quiere revelar el nombre del grupo español, Mediapro, que se reunió con el Gobierno porque tenían el acercamiento a través de Telesur.
Mediapro sigue siendo asesor del canal, pero ellos no fueron el único grupo de contacto, ahí lo dejo.

¿Qué pasará con las revistas Diners, Gestión, Soho y Fucsia?
La revista Diners, de la cual estoy orgulloso, se venderá a cuatro colaboradores muy cercanos. No me van a quitar que siga siendo presidente del Consejo Editorial.

La primera parte de la transitoria de la Constitución habla de acciones en empresas que son ajenas al sector financiero.
Hace muchísimos años los bancos estamos prohibidos de invertir en otras actividades. Que me citen un lugar del mundo donde un accionista de banco no pueda tener otros negocios personales; que esos negocios no puedan interferir en la banca absolutamente de acuerdo. Pero si quieren que nos vayamos, que algunos sí lo quieren como lo dijo el presidente (Rafael) Correa en Cuba, si quiere que nos vayamos del Ecuador algunas personas que no estamos de acuerdo con usted y que la forma es decirnos ‘no inviertan en el Ecuador’, pues sacaremos nuestro dinero, con gran pena.

La crisis financiera mundial no debilitó a Fidel Egas, tener medios de comunicación sí.
Debilitarlo moralmente diría porque puede imaginarse cuántas veces han fiscalizado a Teleamazonas para ver si realmente ha perdido el dinero que hemos declarado como pérdida. Teleamazonas ha costado una gran fortuna porque quería sacar adelante una idea, ahora me quitan ese problema de encima.

¿Cuánto han significado en lo personal esas pérdidas?
Tres, cuatro millones de dólares al año. A mí, ¿a quién más? Si yo era el accionista único.

Dice que le han atacado la moral porque perdió.
Creí que sacrificando el dinero podía cambiar la forma de percibir la televisión que no lo logré y al final me quedé sin el dinero, sin la televisión y sin poder sacar adelante mis ideas, ¡cómo no voy haber perdido!

¿Qué piensa de la censura a los medios el 30 de septiembre pasado?
Lo que pasa con Teleamazonas es que el Gobierno no lo puede controlar, no puede siquiera influenciarlo a través de la publicidad. El Gobierno trata de controlar lo más posible la opinión cometiendo el peor de los errores: pensar que porque nadie dice que estoy haciendo mal, estoy haciendo bien.

¿Esto se convirtió en una cuestión personal con Correa?
He sentido que él me odia sin motivo. Le deseo que las cosas buenas que ha hecho...

¿Cómo cuáles?
Ordenar un poco a los grupos sociales para que cada uno no se lleve un pedazo de la torta por la fuerza, ha arreglado gran parte de los problemas de la educación, de salud... Si a mí me piden un balance sobre el Correa gestor de la economía, yo le pondría una muy mala nota, pero al Correa gestor del Gobierno, le pondría una nota bastante alta.

¿A pesar de que tuvo que deshacerse de Teleamazonas?
A pesar de eso. Eso le pido a él, que sea objetivo y que oiga a los demás.