El mundo miraba aquel 9 de noviembre de 1989 en las pantallas de televisión de sus hogares a miles de personas que con martillos, combos e inclusive a patadas comenzaban a derribar las paredes del muro de Berlín. Con este hecho se anunciaba el fin de la Guerra Fría, aunque esta acabaría realmente en diciembre de 1991 con la desaparición de la URSS.