Una ‘x’, que representa el cruce de dos caminos y que hace de logotipo de Primax, entra a reemplazar a la ‘concha’ de la multinacional Shell en 61 estaciones de servicio del país.
Tras hacer su primera incursión hace tres años en el mercado peruano, al comprar la red de 120 estaciones que tenía Shell en esa nación, Primax comenzó en Ecuador el proceso para dar a conocer su marca.
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El grupo peruano Romero y la chilena Enap, accionistas de Primax, anunciaron su inversión de $ 30 millones para arrancar el plan de posicionamiento, que incluye el cambio de imagen de las surtidoras.
Dos factores animaron la incursión de esta empresa en el mercado: el crecimiento de la demanda de combustible que bordea el 7% anual y la renovación del parque automotor que se sitúa en el 10% cada año.
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Barajar ese escenario permitió a Primax proyectar una duplicación de su cadena de gasolineras en los próximos tres años. “Nuestro posicionamiento estratégico es tener una red de 120 estaciones”, dijo Mario Arze, gerente comercial de la cadena regional.
Un mejor servicio, contar con una red premium por su ubicación y la calidad de productos son los aspectos que Primax intenta explotar para captar una mayor participación en un mercado donde hay más de 900 gasolineras.
No es tarea fácil en un nicho que por el número de estaciones lo lideran Petróleos & Servicios (P&S), Petrocomercial, Repsol, Masgas y otras marcas con menos de 100 surtidoras.
Actualmente la firma tiene el 8% del mercado y este año aspira a ventas por $ 125 millones, casi $ 10 millones más de lo que vendió Shell antes de negociar su cadena.
La venta de combustibles para el sector automotor no es la única meta de Primax. Agustín Guerrero, gerente general de esta compañía, dijo que también quieren entrar en el negocio de proveer combustible al sector industrial.
Con el cambio de imagen de Primax, Shell desaparecerá como marca de gasolineras hasta finales de este año, algo similar pasará con Texaco cuando el grupo colombiano Terpel termine su proceso para revestir con su logo las surtidoras que adquirió a esta multinacional.
El plan de inversión que la cadena colombiana Terpel, que facturó en su primer año $ 122,7 millones, tiene para este año en el país bordea los 6 millones de dólares, para el cambio de imagen de las gasolineras.