No existe una receta original de la fanesca y su origen no es español, ya existía antes de la conquista (1500). Las primeras tribus que se asentaron en Ecuador (1200) tenían por costumbre agradecer el florecimiento de las cosechas, entre ellas las leguminosas que forman parte de este plato, en el  Pawkar Raymi, una colorida fiesta que aún es muy popular en zonas como Peguche, en la ciudad de Otavalo, Imbabura.

Por su origen, la fanesca es un plato que pertenece al patrimonio alimentario de Ecuador, de ello está convencida la chef María Fernanda Salas, quien insiste en que en la época precolombina ya eran muy populares los cocidos de granos, de los que surgen luego las sopas. Por eso, desde que tenemos memoria, este es un plato que acompaña la mesa ecuatoriana.

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Pero ¿cuándo se convierte en un plato religioso? Los conquistadores al ver lo importante que era para nuestras tribus el Pawkar Raymi tratan de tomar esta festividad como católica y es en ese momento de nuestra historia, alrededor de la centuria 1700-1800, cuando la fanesca pasa a formar parte de la Semana Santa. Este hecho para Salas tiene otra connotación: “Cuando veo una fanesca, veo lo bueno que es el suelo ecuatoriano, lo productivo que es, mas no veo lo religioso”.

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Además de darle un sentido religioso a la fanesca, los españoles también aportaron ingredientes como los huevos, quesos y la leche, así como nuevas técnicas de preparación que heredaron de otros pueblos.

Por ejemplo, la elaboración de las empanaditas de harina fue heredada  por los españoles de los árabes, quienes les enseñaron a hacer los fritos.

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Y ¿el bacalao? ¿Cómo llegó a ser parte del cocido de granos? Salas explica que el bacalao lo trajeron desde Portugal, donde se tenía un conocimiento avanzado de la técnica de salado, por eso resultaba un poco caro adquirirlo; ahora tenemos opciones como el bacalao que viene de Galápagos, aunque reconoce que la textura no es la misma, pero no por eso el plato deja de ser fanesca.

En Ecuador no hay una receta específica para preparar la fanesca, aunque sí existe el primer registro de cómo hacerla en El manual de la cocina (1850-1860). Este libro, que no fue escrito por una cocinera sino por el arquitecto Juan Pablo Sanz, un criollo, incluye el pescado en la preparación. Para Salas esta es una referencia importante, pero enfatiza en que es solo una de las tantas formas de preparar este plato, cuyos ingredientes varían de una zona a otra, en especial en la Costa y la Sierra, mientras que en el Oriente este plato no es parte de la gastronomía.

Salas ha probado la fanesca de diferentes formas: con pollo, camarón, pescado blanco y con charqui (carne seca salada). Esta última experiencia recuerda fue en Intag, una comunidad de Imbabura. "Yo pregunté: ¿Esto es fanesca? El indígena no entendía que no se podía comer carne en Semana Santa, para él ese plato representaba lo que cosechó y estaba tan feliz de haberlo hecho”. Fue entonces cuando comprendió que esta preparación no es en honor a una celebración religiosa, sino que en realidad festeja la riqueza del suelo ecuatoriano.