Escuchar la radio y otros aparatos electrónicos con el volumen muy alto o pedir que le repitan varias veces lo que se dice, están entre los síntomas de las personas que poseen algún tipo de deficiencia auditiva, un problema que no solo afecta al oído sino también al autoestima de quienes presentan estos casos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que más del 5% de la población mundial (cerca de 360 millones de personas ) tiene alguna deficiencia auditiva y, aunque las causas pueden ser diversas, una de las principales es la contaminación auditiva (ruido en el entorno).

De esta cifra, 328 millones son adultos y 32 millones de casos se encuentran en niños. En Ecuador, se registra un millón de casos de personas con pérdida de audición.

Paola Freire, médica del Centro Audiológico Oír Bien, señala que la pérdida auditiva puede ser atribuida a muchos factores, entre ellos, congénitos, infecciosos, el uso de tapones de cera o de fármacos ototóxicos. Añade que este es un problema que a veces no se percibe de inmediato y por ello las personas que lo tienen no se dan cuenta de que lo padecen hasta que empiezan las molestias o porque son alertados por su médico.

Especialistas consultados indican que cuando el problema no es de nacimiento, la salud auditiva se puede afectar debido a la exposición permanente a ambientes ruidosos, presbiacusia (envejecimiento), infecciones de oído sin tratamiento, traumatismos craneales, enfermedades crónica de oído o diabetes sin tratamiento.

Luis Medina, otorrinolaringólogo, recomienda realizar un control audiológico para prevenir esta enfermedad.

Lo más indicado es efectuar un chequeo en el primer o segundo día de nacido, y revisiones una vez al año con un especialista, reveló el galeno.

En cuanto a la limpieza del oído, Medina señala que lo ideal es hacerla cada seis meses para quienes no tienen ningún problema auditivo diagnosticado, y cada cuatro meses para las personas que sufren de secreción excesiva de cerumen. No se aconseja realizarla en la casa, ni meter cotonetes u objetos con punta dentro del conducto auditivo. Debe acudir al médico. (I)