La /y/ se tilda cuando funciona como vocal en grafías antiguas: Ýñigo, otrosý, ansý...

Según la Ortografía de la lengua española (2010), «en los casos en que el acento de la palabra recaiga sobre un fonema vocálico /i/ excepcionalmente representado con el grafema y, se escribirá la tilde sobre esta letra si la palabra debe acentuarse gráficamente según las reglas de acentuación» (p. 222).

Esta norma, que se aplica en casos extraordinarios, recomienda, como ya vimos, que se tilden aquellas voces que tienen una /y/ con sonido de vocal. Esto se da cuando se reproducen grafías arcaicas o en desuso, como    Ýñigo    (apellido),   otrosý, ansý, Ýscar   (nombre),  Laýna  (apellido), Aýna (municipio de   España),  roýdos, entre otras.

Hay que hacer énfasis en que esta regla se aplica en vocablos de la característica mencionada, pero no funciona con las palabras actuales. Por lo tanto, las agudas no se tildan cuando terminan en y, pues esta letra se considera consonante para efectos de acentuación gráfica. Ejemplos: estoy, virrey, convoy. En consecuencia, las graves o llanas sí se tildan cuando tienen esa terminación. Ejemplos: yóquey, póney. (F)

FUENTES:
Diccionario panhispánico de dudas (2005), Nueva gramática de la lengua española (2009), Ortografía de la lengua española (2010), Diccionario de la lengua española (2014), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española.