Adelaida Jaramillo
A muchos se les hará difícil concebir que parte de la obra de un escritor de la talla de Jorge Franco haya sido trabajada en un taller literario. A otros, también, les parecerá inconcebible la imagen del autor visitando librerías con su primer cuentario, recibiendo negativas porque no tenía el aval de una editorial, u organizando sus propias presentaciones. Para optar por el arte se necesita valor, y este colombiano, heredero de García Márquez, ha demostrado tenerlo de sobra.