Nueve días de meditación, relajación y sana alimentación terminan mañana en la playa de Same, en Esmeraldas, donde se desarrolla la III edición del Ecuador Yoga Festival.

En el evento, que se inició el sábado pasado y que hasta ayer reunió a 170 asistentes, están instructores nacionales e internacionales, quienes imparten y ponen en práctica sus conocimientos en temas holísticos, de salud y cómo llevar una vida sana. Los participantes realizan sus actividades entre las 05:00 y 21:00, en promedio.

Las jornadas diarias empiezan con una meditación colectiva en silencio. Los yoguis se forman en un círculo según su vibración de energías, para que exista armonía y se apoyen los unos a los otros. Todos hacen su práctica con los ojos cerrados, para alcanzar tranquilidad y paz. El excelente clima, los primeros rayos del sol y la refrescante brisa ayudan a que la meditación sea relajada y se pueda disfrutar del momento, explica Stefan Kresp, organizador de la cita.

La agenda contempla que la mayoría de actividades puedan ser compartidas en familia y han sido creadas de tal manera que las realicen tanto adultos como niños, e interactúen con cada uno de los instructores.

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Para hoy y mañana están programadas, entre otras, actividades como el shiatsu, que es una práctica de la medicina tradicional japonesa, que consiste en presionar con los dedos en determinados puntos del cuerpo humano para aliviar dolores, anestesiar determinadas zonas y curar ciertas enfermedades.

También está prevista la práctica de ashtanga yoga, que es una forma de yoga dinámico, de movimientos rápidos e intensos y en el que la meditación es breve. También se impartirán clases de filosofía y respiración correcta.

Stefan refiere que, además, esta noche y mañana en la tarde, está prevista la presentación de los músicos españoles Ravi Ramoneda y Rafa Martínez.

“Esta semana ha sido de transformación, de reconocernos, de compartir con maestros, asistentes, adultos, viejos y niños”, anota el organizador.

La alimentación es otro de los factores que son parte de la vida de un yogui. Stefan indica que este festival ha sido “muy particular”, pues contaron con un equipo de cocina, especializado en permacultura y vegetarianismo. “Todos los ingredientes son orgánicos y nos proveemos de las fincas más reconocidas del país en alimentos agroecológicos. La mayoría de nuestros alimentos provienen de una finca en Imbabura”, refiere.