Los cien años de Adalberto Ortiz, padre de la novela ‘Juyungo’

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Los cien años del padre de la novela ‘Juyungo’
La entundada, El espejo y la ventana y Juyungo, tres de las obras del escritor esmeraldeño Adalberto Ortiz, de quien en este 2014 se recuerda el centenario de su nacimiento. Archivo
Los cien años del padre de la novela ‘Juyungo’
La entundada, El espejo y la ventana y Juyungo, tres de las obras del escritor esmeraldeño Adalberto Ortiz, de quien en este 2014 se recuerda el centenario de su nacimiento. Archivo
Los cien años del padre de la novela ‘Juyungo’
La entundada, El espejo y la ventana y Juyungo, tres de las obras del escritor esmeraldeño Adalberto Ortiz, de quien en este 2014 se recuerda el centenario de su nacimiento. Archivo
Los cien años del padre de la novela ‘Juyungo’
La entundada, El espejo y la ventana y Juyungo, tres de las obras del escritor esmeraldeño Adalberto Ortiz, de quien en este 2014 se recuerda el centenario de su nacimiento. Archivo
Germán Arteta Vargas
19 de Febrero, 2014
19 Feb 2014

Adalberto Ortiz cultivó el cuento, la novela y la poesía. Fue un escritor de vocación y tuvo el cuidado de no caer en lo fácil. Trabajó intensamente para hacer de sus textos un poderoso grito de rebelión, pero alejado del cartelismo. Quien revise su producción –ni abundante ni corta–, logrará comprobar que el autor era prolijo con su material, que en algo dejaba entrever aquella modestia que también lo caracterizaba como ser humano.

De este escritor ecuatoriano, que según Simón Espinosa Cordero en el estudio titulado ‘Grandes escritores de la patria’, de la revista Vistazo, “fue el primero en convertir a un negro esmeraldeño en héroe de una novela de realismo social”, se cumplen este mes los cien años de su nacimiento.

Desde Esmeraldas, Ortiz recaló en Guayaquil, cuando la familia huyó de la revolución de Carlos Concha Torres. Su abuela lo crio. Estudió en varios lugares, hasta que en Quito ingresó al Normal Juan Montalvo, para después ser docente en Esmeraldas, Milagro y Guayaquil, la ciudad puerto que siempre lo sedujo y lo vio desarrollar como escritor.

Ortiz obtuvo el respaldo del escritor Joaquín Gallegos Lara en los inicios de su carrera. Estuvo cercano a los integrantes del Grupo de Guayaquil, los mayores representantes del realismo social. Según su testimonio, la novela 'Juyungo', historia de un negro, una isla y otros negros, la comenzó en Guayaquil, la continuó en Milagro y la publicó en 1943 en la editorial Americalee de Buenos Aires. Considerada su obra primigenia, 'Juyungo' logró nuevas ediciones en Ecuador y Alemania (1957), Francia (1960), Yugoslavia (1961), Estados Unidos (1982), España (1983), Colombia (1995), entre otras.

Del mismo autor se publicaron otros títulos: 'Tierra, son y tambor, cantares negros y mulatos', con prólogo de Joaquín Gallegos Lara (1945) y 'La entundada y otros cuentos variados' (1971).

A más de ejercer el magisterio, Ortiz cultivó la pintura. Hizo servicio diplomático. Fue conferenciante, secretario de la Casa de la Cultura del Guayas. Participó en congresos sobre la negritud. Recibió el premio Eugenio Espejo y por gestión del poeta y catedrático Rodrigo Pesántez Rodas fue candidatizado al Nobel de Literatura del 2002. Ortiz murió en Guayaquil el 1 de febrero del 2003.

Datos
El autor

Historia
Adalberto Ortiz Quiñónez nació en Esmeraldas en febrero de 1914 y se graduó de normalista en 1937 en Quito. Su primera vocación fue la poesía.

Libro
A su novela Juyungo, el crítico Hernán Rodríguez Castelo la calificó como la gran novela del negro y el mulato.

Los cien años de Adalberto Ortiz, padre de la novela ‘Juyungo’
Cultura
2014-02-20T08:42:48-05:00
El escritor vivió en Guayaquil, donde falleció en el 2003.
El Universo