Óscar Vela: ‘Siempre estoy superabierto a cambios, nunca me cierro’

Óscar Vela: ‘Siempre estoy superabierto a cambios, nunca me cierro’
Óscar Vela: ‘Siempre estoy superabierto a cambios, nunca me cierro’
Óscar Vela, de 45 años, es abogado y escritor. Colabora con medios impresos. Carlos Barros
26 de Octubre, 2013
26 Oct 2013

Es abogado de profesión y en los últimos años ha empezado a destacar en el ámbito literario, un mundo al que llegó por su afición lectora. El ecuatoriano Óscar Vela se hizo escritor leyendo, según confiesa. Ha publicado hasta ahora cinco novelas. La más reciente se titula Yo soy el fuego, una obra que ha sido elogiada por la escritora argentina Claudia Piñeiro, y que de alguna forma, con su temática, va configurando el universo de preocupaciones de este autor.

Desnuda oscuridad, su anterior novela, y Yo soy el fuego, la reciente, retratan la miseria humana. Y esa miseria está dada no por una condición económica, sino por el lado oscuro de los personajes. ¿Por qué prefiere retratar ese aspecto en las historias que escribe?

Encuentro mucha fuente, mucha riqueza, en este mundo. Es donde más puedo hurgar, donde mejores historias puedo encontrar. Desafortunadamente todos tenemos esa miseria en el alma.
Unos más, otros menos. Todos llevamos adentro el bien y el mal y es lo que yo trato de sacar en esos personajes en mis novelas.

En la contraportada de Yo soy el fuego, obra editada por Alfaguara, consta un comentario de  Claudia Piñeiro. Ella elogia dos aspectos de su narrativa: una prosa impecable y los puntos de vista con que asume los personajes. ¿Cómo trabaja para lograr esa fluidez y esa diversidad de miradas?

Me costó mucho armarla. Está hecha como un rompecabezas y, además, todo tenía que calzar casi a la perfección. Era un rompecabezas de 52 piezas, que son los capítulos, y poder encajarlas era complicado, pero los iba armando. Si algo intenté en esta novela,  y Claudia Piñeiro lo percibió así, fue el trabajo de las distintas voces. A momentos me aburre cuando la voz es la misma.  Puede ser el mejor escritor del mundo, pero yo sí necesito a veces un giro que me sorprenda, que alguien me cambie todo lo que yo pensaba sobre la historia. Y eso es lo que intenté hacer acá, que haya giros imprevistos, que la gente se sorprenda. La nueva literatura tiene que ser eso. Hay que ir dando
saltos. Se ha escrito tan bien, que yo creo que hay que ir cambiando cosas.

¿Cómo se da cuenta de que su novela puede ser distinta? ¿En qué instante decide que ya está lista?

Es difícil darse cuenta, pero llega un momento en que la historia se acabó y le pones el punto final. En ese momento busco personas que me ayuden. Tengo lectores de distinto tipo. Unos ven la forma, otros al fondo. A todos les hago caso. De todos me enriquezco. Yo siempre estoy superabierto a cambios, nunca me cierro, yo no tengo la verdad. Mucha gente me ha ayudado.

¿Usted no es engreído con su texto?
No. Qué va. Orgulloso cuando ya está afuera, cuando ya lo ha trabajado mucha gente. Un texto al final lo trabaja mucha gente. Siempre trato de buscar distintas visiones para cada obra, que me lean de distinta forma.

(Vela es uno de los autores ecuatorianos del nuevo siglo. Su primera novela la publicó en el 2002 y se tituló El toro de la traición. Desde entonces ha tenido una producción constante. Y solvente).

El escritor Miguel Donoso Pareja decía, alguna vez, que en Ecuador escribir es una labor masturbatoria. Se escribe para sí mismo, porque no hay lectores. ¿Coincide o discrepa con esa opinión?

Donoso tiene mucha base. Desgraciadamente se lee poco acá. Se interesan poco por los libros, por los escritores, y de allí que tengamos muy pocos escritores ecuatorianos que trasciendan de verdad.
No tenemos el paraguas ese que nos va llevando de la mano como los peruanos, los colombianos, los chilenos, etcétera. Pablo Palacio era grandioso, José de la Cuadra también. De los del pasado. Y del presente también. Javier Vásconez es muy potente, merecería mejor trato afuera.

Desgraciadamente, estamos metidos aquí entre montañas, atrás de la cordillera, ocultos. Hay muy pocos lectores y todavía este no es un negocio interesante para las editoriales. Y para los escritores tampoco. Desafortunadamente, no podemos vivir de la escritura todavía, salvo Javier Vásconez, María Fernanda Heredia. Hay que conjugar con otras labores que te distraen. Que te dispersan. (…)
Lo de las ferias de libros es fatal. Han desarmado las ferias. Ahora son una mezcla de comparsas, música, folclore y no sé qué otras historias. Desaparecemos una feria del libro en un país en el que no lees. Es una idiotez. Debemos reforzarlas.

¿Cómo combina la literatura con su profesión de abogado?
La combino con mucho método y rigor. Escribo todos los días. Trato de escribir dos y hasta tres horas diarias, con horarios marcados. Ya tengo veinte años de abogado. Ejercer la profesión acá es agobiante. Lo que más disfruto es ser escritor y vivir de esto, pero no se puede todavía. Ojalá a ver si las novelas poco a poco van pasando las fronteras. Esta ya va a salir a otros países.  Desnuda oscuridad salió a Colombia, a Argentina, y esta tiene otras expectativas. Va a Argentina, Colombia, Perú, Chile y México.

¿Usted tiene formación literaria?
Soy autodidacta. Vengo de una familia de lectores y esa es la clave de todo el asunto. Creo que no hay más. Cuando tus padres leen, cuando ves a tu familia, los chicos por costumbre aprenden a leer y eso me pasó a mí. Había una biblioteca importante en mi casa, era de mi papá, tenía acceso a esos libros, lo veía siempre con un libro, como me ven ahora a mí y a mi esposa mis hijos. Y eso funciona muy bien. Los chicos aprenden a coger un libro, a mirar los dibujitos y luego se van interesando en otras cosas también. Ese fue mi aprendizaje en la literatura. Siempre fui un gran lector. Siempre me acompaña un libro.

Esa es mi formación. He leído mucho.

¿Cree que ahora en Ecuador se está escribiendo más?
P: Yo creo  que hay más interés por escribir. Veo que para los niños conocer a un escritor es una cosa fascinante, se encantan conversando con ellos, preguntándoles, yo creo que eso motiva mucho a que los chicos tengan la inquietud de escribir. Eso ha cambiado para bien.

¿Es optimista del futuro de la literatura en el Ecuador?
Sí, yo creo que vamos a dar un salto muy pronto, vamos a cruzar las fronteras. En este mundo que ahora es más globalizado creo que tenemos la oportunidad de hacerlo. Hay otras formas de hacerlo.

Detalles:

-Óscar Vela nació en Quito en 1968. Es abogado y escritor.

-Su obra Desnuda oscuridad, publicada en el 2011, obtuvo el premio nacional de novela Joaquín Gallegos Lara.

-Es articulista de diario El Comercio y autor de reseñas literarias para las revistas Soho y Mundo Diners.

-El próximo martes, a las 18:30, en Mr. Books del Mall El Jardín, en Quito, el escritor participará en un conversatorio sobre su novela Yo soy el fuego. Dialogarán con él Florance Baillon y Rafael Lugo.

Óscar Vela: ‘Siempre estoy superabierto a cambios, nunca me cierro’
Cultura
2013-10-27T08:37:54-05:00
Es abogado de profesión y en los últimos años ha empezado a destacar en el ámbito literario, un mundo al que llegó por su afición lectora.
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