Una botella de vino deformada, un colador como la cabeza de una mujer o la raspa de un pescado incrustado en una cerámica... La íntima conexión de la obra de Pablo Picasso con la gastronomía emerge en su museo en Barcelona.

La serie La cocina de Picasso se presenta como un menú de degustación: más de 180 obras repartidas en diez salas distintas, todas ellas centradas en una temática, desde el cubismo a la poesía, pasando por la cerámica o las esculturas con utensilios de cocina. Y de postre, una sala diseñada por el Picasso de la cocina española. (I)