<strong>Por Gourman</strong>En el menú se puede leer “Bienvenidos a <a href="https://www.facebook.com/adejamavoy/photos/a.383838431663172.83446.132997013413983/1436820583031613/?type=1&theater" target="_blank">De Jama</a>, comida no tan rápida”, y en efecto, en esta hamburguesería, las cosas se toman con calma.La hamburguesa puede tardar casi lo que en un restaurante el primer plato.Sin embargo, la espera lo vale. Tampoco es fácil llegar, pues el sitio no es visible desde avenidas principales, y poco ayudaría que yo dé su dirección. Solo puedo decir que está en la ciudadela Urbanor, a pocas cuadras de la avenida Las Aguas, pero para ubicarlo, recomiendo ir a su fan page de Facebook y seguir las indicaciones en el mapa.Su horario tampoco es fácil de recordar. Abre solo en las noches, de miércoles a domingo. Además, solo acepta cash. Pese a todas estas complicaciones, recomiendo ir a probar una de las mejores hamburguesas de Guayaquil. Recibirá un trato muy gentil y amigable, en el patio de una casa adecuado como restaurante, con cocina vista, parrilla, plancha y hornilla.Es muy probable que lo que se esté tocando al llegar sea Pink Floyd, mientras que la decoración desenfadada y relajada, con mesas de madera pintadas a mano, evoca algún local de Montañita.Lo único molesto fue tener que maridar esta excelente hamburguesa con un jugo frozen, que aunque bastante bueno y con una docena de sabores distintos a elegir, no pasa de ser un jugo, cuando lo deseable hubiera sido un buen vino tinto, quizá un merlot o un syrah, o en su defecto una cerveza, ojalá negra. Su administrador se excusó informándome que las autoridades le han prohibido vender vino o cerveza. ¡De no creerlo!De Jama tiene siete años de vida, siendo un sitio con carácter en donde el comensal podrá probar una gran hamburguesa de 200 gramos, muy buenos sánduches de lomo en pan baguette, con queso suizo, camembert, entre otros finos ingredientes.La materia prima que usan es de óptima calidad, y los resultados son notorios. Las quesadillas con pollo marinado y cebollas caramelizadas, mejores que el promedio del mercado. Sin embargo, el plato estrella es la hamburguesa.La fugazzeta, con queso mozzarella, salsa árabe –sin duda con ajo–, aros de cebolla, pepinillos y lechuga, es recomendable. Sin embargo, las mejores a nuestro juicio son: la mediterránea, con queso holandés, brie, láminas de zuccini, pimiento morrón asado, reducción de vinagre balsámico y lechuga romana; –la hamburguesa champiñona, que tiene queso holandés, champiñones salteados en mantequilla con cebolla, pimiento morrón, reducción de vino, pepinillo y lechuga; Y por último, la mejor a mi gusto, la crispi portobello, con hongos portobello crujientes, fritos, en salsa de queso azul, pepinillos y queso mozzarella, encontrando que su textura aporta al sabor.Todos los platos vienen con papas rústicas, fritas con cáscara en forma de dados, y cuestan entre 9 y 12 dólares con impuestos, lo que hace al restaurante De Jama el sitio de comida no tan rápida de mejor costo beneficio en su categoría. (O)