Hay un ambiente de optimismo entre los ecuatorianos, no solo por las hazañas deportivas de nuestros compatriotas en los postergados Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde ayer Tamara Salazar obtuvo medalla de plata en la categoría 87 kg de halterofilia, sino también porque se están cumpliendo las expectativas en torno a la vacunación masiva contra el COVID-19.

Sin embargo de que la población está respondiendo bien a la convocatoria para la inmunización, será necesario mantener el ritmo y la eficiencia, en vista de las experiencias de otros países ante la propagación de la variante delta. China ha vuelto a confinar en sus casas a millones de personas para contener un nuevo y acelerado brote de coronavirus y Alemania anuncia que reforzará a los inmunizados con una tercera dosis.

Otros países también han optado por administrar una dosis de refuerzo a la población más vulnerable, estos son Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Francia, Israel, República Dominicana, Rusia, Uruguay. Mientras tanto, organismos internacionales como la OMS o el FMI solicitan priorizar la vacunación completa en países menos desarrollados.

El Gobierno nacional precisamente se concentrará durante este mes de agosto en aplicar la segunda dosis de la vacuna anti-COVID-19 a quienes ya cuentan con la primera, para completar la inmunización.

Al 31 de julio se llegó a vacunar con la primera dosis a 9′062.160 ciudadanos y a 2′374.865 con la segunda dosis, según el presidente Guillermo Lasso, quien prometió al iniciar su gobierno vacunar a 9 millones de personas en cien días, en lo que se denominó el plan 9/100.

Hasta el día 31 de agosto se prevé aplicar la segunda dosis a 6′625.135 personas. Con ello se cumpliría la meta de 9′000.000 de vacunados, con las dos dosis recomendadas, en los primeros 100 días de la presente administración.

Hacemos votos para que esta planificación se cumpla y el país entero pueda reactivarse, para lo que se requiere de mucho esfuerzo y optimismo. (O)