Miramos con atención las elecciones que se desarrollan hoy en el vecino del sur, Perú. Con una historia prehispánica común son más las cosas que nos unen que las que nos separan, pese a capítulos limítrofes contemporáneos que nos distanciaron en el periodo comprendido entre el forzoso protocolo de Río de Janeiro de 1941, hasta la firma definitiva de la paz, en Itamaraty, en 1998.
En cinco ciudades de Ecuador pueden votar los peruanos este 12 de abril
Y entre esas cosas en que somos similares están periodos recientes de inestabilidad política derivados del clientelismo electoral. A pesar de que en el presente siglo su economía ha estado en buena medida estable, su frente político ha tambaleado con un desfile de presidentes destituidos y los designados temporales también vueltos a destituir, en una vorágine que a ratos parece infinita, pero que quienes la vivimos ya en el pasado mediato sabemos que terminará. Esta vez, aunque son 35 los postulantes que estarán en papeleta, se sabe que tres son realmente los que tienen mayor opción y coinciden en definirse con lo popular más que admitir ideologías.
Publicidad
Cómo no estar atentos, si las cifras más recientes de intercambio comercial señalan que superó los $ 2.100 millones en 2025; y que más de 100 empresas ecuatorianas invierten u operan en el Perú, así como recíprocamente hay grandes industrias de alimentos que meses atrás lograron acuerdos empresariales con algunas transnacionales que operan en Ecuador. Desde acá enviamos hacia el sur tableros de madera, productos de confitería y también mineros, mientras que del Perú recibimos principalmente harina de pescado, insumos para la alimentación de animales y productos agrícolas, como el aceite de palma, de alto consumo local.
¿Cuánto mide la papeleta electoral de Perú? Datos claves de las elecciones del 12 de abril
La relación bilateral ha tenido un crecimiento sostenido también en materia de seguridad, con el propósito conjunto de eliminar amenazas narcos y de minería ilegal. Y es de esperar que el nuevo rumbo político que tome el vecino del sur no tenga razones ni comerciales, peor ideológicas, para que esto cambie. (O)