El expresidente de Colombia (2002-2010) Álvaro Uribe Vélez visitó nuestra querida Universidad Espíritu Santo (UEES) con motivo de una invitación para que pueda dar la conferencia “Liderazgo y manejo de crisis”.

Él nació en Medellín (el 4 de julio de 1952). Es abogado, empresario y político, lidera el partido Centro Democrático. Abogado de la Universidad de Antioquia, también cursó estudios en administración, gerencia y negociación de conflictos en la Universidad de Harvard.

Fue una charla amena, una mezcla de derecho, política, anécdotas y lecciones. Una conferencia llena de frases que nos deben llevar a la reflexión. Sobre el ejercicio del poder destaca la importancia de asumir responsabilidades y delegar el éxito, citando su decisión de siempre haber asumido la responsabilidad de las acciones de la fuerza pública, incluso cuando hubo errores, y citando su ausencia en la foto de la liberación de Íngrid Betancourt como un ejemplo de delegación del éxito para los valientes oficiales que manejaron tan complejo operativo.

Uribe es un convencido de que es importante comunicar el esfuerzo de la gestión en lugar de falsas promesas, ya que la credibilidad se construye con el tiempo; los aplausos sin gestión son pasajeros. Por ello, los líderes tienen que construirse con una coherencia y carácter que le permitan sostener en el tiempo sus ideas –no siempre populares– en escenarios favorables y desfavorables.

Considera por experiencia propia que todo ciudadano que ejerza una función pública, más quien ejerce la Presidencia, debe recorrer la “milla adicional”, es decir, dar más de lo normal, hacer el máximo esfuerzo, asumir el cansancio, inspirarse en la gente. Tiene una muy clara determinación de que el Estado tiene que achicarse, de que los fondos públicos no deben ir a la burocracia, sino hacia la salud, educación y bienestar.

Por supuesto, aceptó haber cometido errores y que es muy importante visualizar en los líderes si son capaces de aprender de ellos. Un líder debe ser capaz de reconocer que no siempre tiene la razón y es por ello tan importante la amplitud y calidad del equipo de un presidente, para tener cada día un líder más decisivo y menos impulsivo.

Destaco también su frase “es más importante perpetuar ideas que perpetuar personas”, haciendo referencia a la importancia de la formación de las siguientes generaciones bajo la misma línea de ideas de tal forma que no todo inicie y termine en una persona. En otras palabras, la importancia del desprendimiento del poder.

Dejo para el final dos ideas más: “El poder sin razones anula el respeto por el líder”. Y la segunda: “No se puede ser un idiota útil de los bandidos”, refiriéndose a su dureza frente a aquellos presidentes que han solapado y escondido a grupos criminales narcoterroristas.

Gracias a los directivos de la UEES por este esfuerzo académico que terminó con la entrega del doctorado honoris causa al presidente Uribe. Aspira a que sus ideas vuelvan a dirigir a Colombia bajo otro nuevo líder, con el que espera que Ecuador pueda trabajar en conjunto en seguridad y puedan hacer un acuerdo regional andino en esa materia. (O)