Trump convocó a los seis presidentes latinoamericanos con los que tiene mejor relación, entre ellos Noboa, a una cumbre en Miami para el 7 de marzo. La agenda es contrarrestar la influencia de China en América Latina en control de recursos naturales y vías comerciales.
El miércoles Washington expresó su preocupación porque “Perú podría verse imposibilitado de supervisar Chancay… bajo la jurisdicción de propietarios chinos depredadores”. A pesar de que se abordará Chancay, y que en febrero 2 Donald Trump designó a Perú “como un Aliado Principal no perteneciente a la OTAN”, no convocó al presidente José Jeri.
Tampoco a Petro, quien declaró que en su encuentro con Trump en la Casa Blanca logró establecer una relación de respeto mutuo, con diálogo “directo y franco”. Traducción de la jerga diplomática: se cantaron las verdades.
Daniel Noboa tiene tres temas en la agenda con Trump:
1) El tema de la convocatoria. En febrero 4, Ecuador y EE.UU. firmaron en Washington un acuerdo para formalizar un marco para el aseguramiento del suministro en la minería y el procesamiento de minerales críticos y tierras raras. Ecuador tiene un enorme potencial en cobre. Tres pequeñas mineras canadienses y una australiana encontraron cinco proyectos cupríferos de gran escala. Mineras chinas se hicieron con tres de estos proyectos cupríferos comprando a las empresas descubridoras en las bolsas de valores de Toronto y Sídney. La cuarta la compró una canadiense, pero por presión de los azuayos, le retiraron el permiso. La quinta aún está en el mercado.
Total, el monopolio chino del cobre en Ecuador es el resultado del desinterés de las mineras occidentales, no por preferencia ecuatoriana por China. Lo que Trump debe hacer es motivar a las mineras occidentales a invertir en Ecuador en buscar minerales críticos y montar una refinadora de cobre.
2) Frontera con Colombia. Noboa impuso la tasa de seguridad de 30 % a las importaciones colombianas para posicionar la seguridad en nuestra frontera en la agenda de la reunión Trump-Petro que versaba sobre Venezuela. Estimamos que Noboa lo consiguió, que espera que Trump lo llame comprometiéndose a monitorear al colombiano para que frene el narcotráfico en la frontera. Se desconoce si hubo tal llamada y la tasa sigue.
Petro estaría familiarizado con la tesis de que no se puede combatir a la vez contra el narcotráfico, corrupción y violencia en Latinoamérica, y que es mejor combatir la violencia y ser permisivos con el narcotráfico y corrupción. De ahí que a cambio que los narcos no cometan actos de violencia en Colombia, les declaró la paz total con tal que se circunscriban a las fronteras y saquen la droga por Venezuela y Ecuador. Por eso Noboa no puede fiarse de la palabra de Petro, y requiere el compromiso de Trump, que buscará en Miami.
3) El acuerdo de comercio e inversión recíprocos negociado prolongadamente: Ecuador concede amplias preferencias a EE. UU. a cambio que Washington retire el arancel de 15 % adicional que impuso en agosto 7, que afecta sobre todo al camarón, atún y rosas. El viernes de tarde se anunció su cierre y próxima firma. Esperemos que se haya eliminado el arancel.
Agenda copada la de DNA para la reunión con Donald. (O)









