COVID–19, desde hace dos años supe de tu existencia. Desde hace dos años tengo la boca cubierta para no respirarte. Desde hace dos años que el abrazar y besar, lo convertiste en algo peligroso y prohibido...

...Desde hace dos años por ti he dejado de hacer mis actividades habituales. Desde hace dos años que no puedo verles el rostro completo a familiares y amigos. Desde hace dos años que mis mejores amigos pasaron a ser el alcohol (desinfectante) y el jabón. Desde hace dos años protegerme y proteger a los míos de ti se volvió mi principal tarea. Desde hace dos años pusiste a todo el mundo en jaque, matando gente, matando economías. Desde hace dos años te esquivo, me escondo, te huyo... Desde hace dos años..., hasta que me alcanzaste. ¿Será que tomaste revancha por mi ferviente deseo de tu extinción? No sé cómo hiciste para burlar todos los protocolos de seguridad que tenemos en casa y entraste directamente a afectar primero a los más vulnerables, niños y ancianos; ahora estás conmigo también, quieres lastimarnos, pero con la ayuda de Dios te estamos dando guerra y como nosotros, miles de personas están batallando, no te daremos tregua, vas a perder... Sé que más tarde o más temprano vas a perder COVID–19. (O)

Soraya Valdiviezo Moscoso, Guayaquil